El atardecer inquieto
acarició su cintura.
El mar era un abrazo
de olas
en los pies.
Pero ya no era ella,
era solo materia
yerta,
sin luz
©Annie Altamirano
en los ojos
desterrados.
Escribir es un modo de soñar, y uno tiene que tratar de soñar sinceramente. Jorge Luis Borges
La gran poeta y profesora María Andrea González Monterrubio, querida ex alumna, me hizo el honor de acompañarme en la presentación del poe...