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domingo, julio 29, 2018

Poemas de Mercedes Roffé


Mercedes Roffé (Buenos Aires, 1954) poeta, traductora y editora argentina, autora de obras como El tapiz (1983), Cámara baja (1987), La ópera fantasma (2005), Las linternas flotantes (2009), Carcaj : Vislumbres (2014) o Diario ínfimo (2016).



En 1977 es galardonada en Madrid por su primer libro de poemas. En 1993 termina el doctorado en literatura española en la Universidad de Nueva York (NYU) con una tesis sobre los debates literarios a fines de la Edad Media. Enseña en la New School for Social Research, en la Universidad de Nueva York, y en Vassar College, situado en el valle del Hudson. En 1995 decide radicarse en Manhattan y volver a integrarse al mundo editorial.

En 1998 funda en Nueva York el sello Ediciones Pen Press, una editorial independiente dedicada a publicar plaquettes y pliegos de poesía contemporánea de autores españoles e hispanoamericanos, y de otras lenguas en traducción al español.



De Diario ínfimo 

URGENCIA

 arborescencias

tal el perfil de una nube
desperezándose hasta
desentenderse
de su propia materia

su gris
su luz
su algodonado saberse

no es día un día así

arrebolado batir es
de alas

alas abajo
un río
o una selva

algo que
se precipita:

un cambio de estado     un
desmoronarse     un
acelerar
caer
desbarrancarse
aquello que

no fuimos nunca

nunca

nunca seremos

ahhh pero hoy…

¿no hubo un color allí
que se quedó prendado
en ese hueco azul cobalto
iridiscente y piedra?



Entre otras distinciones, obtiene en 2001 una beca de la John Simon Guggenheim Foundation y en 2012 una beca de la Civitella Ranieri Foundation.

Recientemente ha publicado Cánticos de la noche y otros poemas, primera recopilación  de poesías y narraciones de los pueblos indígenas del norte americano (desde México hasta Canadá). 















De Carcaj: Vislumbres

I.


cierto que acecha
alado
suspendido

entre el follaje el cieno la alborada

el temple
          sumido en su vaivén
como las mieses

cierto que acecha
cierto
vacilante

dentro
de algo/alguien que
de sí
se va y se abate

rumor que vence y se despliega
súbito
sonámbulo
oblicuo
renuente
:
huyente arquitectura
música extrema


sábado, julio 28, 2018

Lengua perdida. Poemas selectos (2016), de Charles Wright


Charles Wright (Pickwick Dam, Tennessee, 1935) es autor de una extensa obra poética. Ha obtenido el National Book Award en 1983 por Country Music  y el Premio Pulitzer de poesía en 1988 por Zodíaco Negro, libro publicado por Pre-Textos en traducción de Jeannette L. Clariond. En 1993, recibió el Ruth Lilly Poetry Prize por su vida dedicada a la poesía y la crítica. En 2014 fue nombrado Poeta Laureado de los Estados Unidos. En 2012 publicó Bye-and-Bye: Selected Late Poems con el cual ganó el Bollingen Prize.




Morandi

Hablo de la quietud, el silencio
Del bol de centro hecho de porcelana, el vaso, el jarrón.
Hablo del espacio, que tiene un solo lado,
Sin respuesta y abandonado a la aridez.
Hablo de la pintura, de la forma, del vacío
Del que son centinelas estos objetos, y desde el cual se alzan.
Hablo del pecado, gota roja, gota blanca,
Su torcedura y su curva, que es azul.
Hablo de botellas y ruina,
De lo que mostramos a la oscuridad, y para qué.

****

Diario silencioso

Consonante inaudible vocal inaudible
La palabra continúa cayendo
                                                    en esplendor en torno a nosotros
Ventana media sombra ventana media luna
                                                                 patio trasero como un libro de nieve
Que no contiene nada y que nada contiene
Texto inmaculado
                                       no demasiado clarividente no demasiado verdadero




martes, marzo 28, 2017

75 años de la muerte de Miguel Hernández

Miguel Hernández nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela (España) y falleció el 28 de marzo de 1942. Es uno de los poetas de referencia de la Generación del 27.




Pese a su inmenso deseo de estudiar, su padre se lo impidió y lo obligó a cuidar de su rebaño de ovejas; sin embargo, en sus ratos libres Miguel leía fervorosamente y escribía poemas.

De forma autodidacta aprendió las bases de la buena literatura, dejando guiarse por maestros como Paul Verlaine, Miguel de Cervantes, Pedro Calderón de la Barca y, sobre todo, Luis de Góngora.

Durante la Guerra Civil Española es apresado y condenado a muerte en marzo de 1940 pero gracias a la intercesión de varios amigos influyentes consiguió que lo conmutaran a cambio de 30 años de prisión. En prisión fue aquejado por diversas enfermedades y falleció de bronquitis cuando tan sólo tenía 31 años.


Entre sus obras podemos destacar "Perito en lunas", "La nana de la cebolla" y "Cancionero y romancero de ausencias". En nuestra web podrás leer algunos de sus poemas, tales como "El niño de la noche", "Elegía primera" y "Rusia".


Dibujo a carboncillo que le hizo Buero Vallejo cuando coincidieron los dos en la cárcel 

ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

domingo, diciembre 13, 2015

Áncoras - Ana Cecilia Blum

Hace unos días, mi querido y admirado amigo (perdón por la osadía, pero así te siento) José Amador Martín Sánchez me entregó el último libro de poemas de Ana Cecilia Blum que ella misma nos había enviado a un grupo de poetas y amigos salmantinos. 




AnaCé, a quien tuve el placer de conocer en 2014 en ocasión del Encuentro de Poetas Iberoamericanos (Alfredo y Amador, nunca estaré suficientemente agradecida), es poeta y ensayista. Nació en Guayaquil, Ecuador. Actualmente ejerce la enseñanza del Idioma Español como Lengua Extranjera; dirige la gaceta literaria Metaforología; coordina el Fondo Poético para las Américas (un pequeño fondo privado establecido para difundir digitalmente las letras hispanas); realiza investigación literaria en el campo de la poesía ecuatoriana escrita por mujeres; y colabora con varias revistas culturales. Podéis vistar su blog para tener una aproximación mas cabal a su obra y su pensamiento: http://anaceciliablum.com/biografia/

Áncoras es el título de este precioso libro, con prólogo de Alfredo Pérez Alencart, fotos de Amador y la reproducción del retrato que de AnaCé hiciera el maestro Miguel Elías en 2014, que fue finalista este año del Premio Pilar Fernández Labrador de Poesía. 



Según el Diccionario de la Real Academia Española, áncora es el ancla (‖ de la embarcación) o bien aquello que sirve o puede servir de amparo en un peligro o infortunio. En este caso, la poesía sirve a AnaCé de amparo ante el infortunio, de ancla a quien va con el domicilio a cuestas en palabras de Alfredo Pérez Alencart. En estos cuarenta poemas, sabemos de su vida, su familia, sus orígenes a través de versos vibrantes pero sencillos, sin pretensiones vacías, que llegan a lo profundo del alma. 

Muchas gracias por este regalo, AnaCé, y por la hermosa dedicatoria. Ya he leído tres veces el libro y sigo descubriéndote. 


Ser de aire

Torbellinos entran
y salen de esta casa-cuerpo
a cualquier hora. 

Vórtices
me arrastran a otros mares. 
Corrientes 
colman mis alforjas de otra arena. 

De vendavales se hace mi trayecto. 
De tornados mi memoria.

Todos los huracanes del mundo llevo adentro. 


La Poesía

Agua que persigue a su mar. 

Sorprende, azuza, 
se desborda, 
insiste. 

Y revives
todas las islas. 

lunes, junio 01, 2015

Poemas de Ida Vitale, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2015

Aclimatación

Primero te retraes,
                                      te agostas,
pierdes alma en lo seco,
en lo que no comprendes,
intentas llegar al agua de la vida,
alumbrar una membrana mínima,
una hoja pequeña.
                                       No soñar flores.
El aire te sofoca.
                                    Sientes la arena
reinar en la mañana,
morir lo verde,
subir árido oro.

Pero, aún sin ella saberlo,
desde algún borde
una voz compadece, te moja
breve, dichosamente,
como cuando rozas
una rama de pino baja
ya concluida la lluvia.

De "Parvo Reino" 1984



Agosto, Santa Rosa

Una lluvia de un día puede no acabar nunca,
puede en gotas,
en hojas de amarilla tristeza
irnos cambiando el cielo todo, el aire,
en torva inundación la luz,
triste, en silencio y negra,
como un mirlo mojado.
Deshecha piel, deshecho cuerpo de agua
destrozándose en torre y pararrayos,
me sobreviene, se me viene sobre
mi altura tantas veces,
mojándome, mugiendo, compartiendo
mi ropa y mis zapatos,
también mi sola lágrima tan salida de madre.
Miro la tarde de hora en hora,
miro de buscarle la cara
con tierna proposición de acento,
miro de perderle pavor,
pero me da la espalda puesta ya a anochecer.
Miro todo tan malo, tan acérrimo y hosco.
¡Qué fácil desalmarse,
ser con muy buenos modos de piedra,
quedar sola, gritando como un árbol,
por cada rama temporal,
muriéndome de agosto!


De un fulgor a otro

Quizás no se deba ir más lejos.
Aventurarse quizás apenas sea
desventurarse más,
alejarse un atroz infinito
del sueño al que accedemos
para irisar la vida,
como el juego de luces que encendía,
en la infancia,
el prisma de cristal,
el lago de tristeza, ciertas islas.
Sí, entre biseles citados los colores,
un fulgor anidaba sobre otro
-seda y deslumbramiento
el margen del espejo-
y aquello también era un espectro,
sabido, exacto. Centelleos ajenos
en un mundo apagado.
Como un canto sin un cuerpo visible,
un reflejo del sol creaba
una cascada un río una floresta
entre paredes áridas.
Sí, no vayamos más lejos,
quedemos junto al pájaro humilde
que tiene nido entre la buganvilia
y de cerca vigila.
Más allá sé que empieza lo sórdido,
la codicia, el estrago.


De "Nuevas arenas II" 2002

miércoles, febrero 25, 2015

Paseando por Madrid I Librería San Ginés

Clásicos de teatro y literatura. Primeras ediciones de Benito Pérez Galdós. Rarezas para lectores exigentes o posters para turistas sin mucha prisa, siempre, por supuesto, de segunda mano. 



La Librería San Ginés es, una parte de la historia de la calle Arenal de Madrid. Dentro de los primeros metros de los 60 que tiene el Pasadizo de San Ginés se encuentra la famosa esquina de la librería, la terraza con los puestos y las estanterías. Fue fundada hace más de trescientos años, en 1650, por Diego Logroño, su primer propietario. La librería San Ginés actualmente vende incluso ejemplares descatalogados.



Está adosada al muro de la iglesia dedicada a San Ginés de Arlés y conserva su estructura original. No tiene más de un par de metros en su interior, lo justo para abrir y cerrar la puerta y tener una silla donde leer y observar los ejemplares que están en la terraza. Almacena sólo una parte de la mercancía, ya que las estanterías exteriores recogen gran cantidad, al igual que en las mesas.



Se pueden encontrar clásicos de la literatura y el teatro, fotos de Madrid antiguo, revistas, cómics, enciclopedias, atlas, diccionarios, libros de teatro y tauromaquia, fotos antiguas, libros en distintos idiomas o biblias. Se clasifican por temas y por precio. Los más llamativos son los que cuestan 3 y 5 euros, aunque también hay un grupo de precios variados que rondan los 20 euros y más caros los tomos grandes.




Esta librería ya ha pasado a ser un hito turístico. Siempre hay gente sacando fotos, incluida quien escribe que no pierde oportunidad de revolver entre las cajas a la caza de algún libro interesante y ya que está, sacar la enésima foto de la librería. Y en días de frío, creo que no hay nada mejor que pasear por el centro, comprar un libro aquí e irse a leer y tomar un buen chocolate con churros unos metros cuesta arriba en la Chocolatería San Ginés. 



lunes, diciembre 01, 2014

¿Por qué apostar por el cuento? - Víctor G. (@libresdelectura)

¿Qué hubiera sido de Rayuela sin El Perseguidor? Y por consiguiente; ¿qué hubiera sido de Cortázar sin Poe?

Pocas veces nos paramos a pensar en la magnificencia de algo como el cuento. Muy pocas, en qué sería de la Literatura sin este humilde género. El cuento, de la mano de la leyenda, ha sido el germen que ha dado todo lo que conocemos actualmente por Literatura. Conocemos cuentos de los egipcios, babilonios, asirios, hititas, cananeos e incluso olmecas. Por todas partes del mundo se volcó la necesidad de contar (nunca mejor dicho), de manera sencilla y entendible, el origen de sus mundos o cualquier historia fundamental, a partir de una narración breve y fácil de recordar y, por tanto, de propagar.
Decía Jorge Bucay que “los cuentos ayudan a dormir a los niños, y despiertan a los adultos”. Y no le faltaba razón. Pero podemos añadir que los cuentos ayudan a mantener viva esa poderosa llama que provoca que todo el entorno de los niños sea una fantasía de maravillas constantes. Al fin y al cabo; ¿qué deseamos más los adultos que tener esa imaginación que teníamos cuando éramos pequeños?

Con su introducción, su nudo y su desenlace bien marcados. Con sus pocos y sencillos personajes, sus vitales diálogos y su final enigmático. El cuento es aquella narración que, tal y como defendía el anteriormente mencionado Julio Cortázar, si fuera una pelea de boxeo ganaría por KO, siendo la novela la que ganaría por puntos.

Hablábamos de ese imprescindible final enigmático, a lo que se refiere el gran Edgar Allan Poe cuando afirma que el cuento debe aprovechar su brevedad para, al acabar, dejar en el lector una semilla que, aún sin él ser consciente, irá creciendo hasta crear en él un conocimiento fruto de la experiencia lectora. Otros grandes autores se han rendido al género: como Borges, quien veía el cuento como algo “por encima de mis poderes”; o Faulkner, el cual defendía el cuento por encima de la novela, ya que esta última, por su extensión, “puede ser más descuidada y dejar escoria y lo superfluo, que sería desechable. Pero en un cuento casi todas las palabras deben estar en su ubicación exacta”. Y estos únicamente serían dos ejemplos de los Wilde, Melville, Shelley, Chesterton, Bradbury, Kafka, Hemingway, etc., etc., que de tan brillante oro han bañado nuestra Literatura.


Si crees, como el escritor y periodista italiano Mempo Giardinelli, “que el cuento es el género literario más moderno y el que mayor vitalidad posee”, y que gracias a él conocemos la quintaesencia de todos aquellos autores transmitida a los que ahora adulamos; no dejes escapar la oportunidad de entrar en esta sección de nuestra web. Sección en la que a partir de hoy se intentará acercar lo más emblemático de la historia del cuento con las noticias más recientes de todas aquellas novedades en relación a un género que lleva tatuada la máxima que a todos, en mayor o menor medida, se nos ha recalcado alguna vez: “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

fuente: culturamas

martes, octubre 28, 2014

Dylan Thomas

Dylan Marlais Thomas was a Welsh poet and writer who was born in the Uplands area of Swansea, Glamorgan, Wales, on 27 October 1914. In addition to poetry, he wrote short stories and scripts for film and radio, which he often performed himself. His public readings, particularly in America, won him great acclaim; his sonorous voice with a subtle Welsh lilt became almost as famous as his works. His best-known works include the "play for voices" Under Milk Wood and the celebrated villanelle for his dying father, "Do not go gentle into that good night". Appreciative critics have also noted the craftsmanship and compression of poems such as "In my Craft or Sullen Art", and the rhapsodic lyricism in "And death shall have no dominion" and "Fern Hill".




Do not go gentle into that good night

Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.

Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.

Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.

Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.

Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.

And you, my father, there on that sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.

Rage, rage against the dying of the light.

Dylan Thomas

Dylan Thomas nació en Swansea, Gales, en octubre de 1914.Heredó de su padre, un profesor  y frustrado poeta inglés, la capacidad intelectual y literaria.
Poco tiempo después de terminar estudios básicos se casó,  y con el fin de sostener su familia, alternó la actividad literaria con trabajos diversos como actor, reportero, guionista y periodista radial.
Su lenguaje es muy rico y sonoro, y las imágenes alcanzan a veces una belleza difícil de igualar. A cambio, la lectura resulta a veces un poco complicada. Su primera colección poética "Dieciocho poemas", data de 1934. Siguieron luego, "Veinticinco poemas" en 1936, y "Mapa de amor" en 1939. Después de la Segunda Guerra mundial se dio a conocer  como brillante poeta y dramaturgo, mientras ocupaba una plaza  en la BBC de Londres. A partir de 1950 realizó varias giras de recitales poéticos por los Estados Unidos. "Muertes y entradas" en 1946, "En el sueño campestre" en 1951 y "Bajo el bosque lácteo", publicada después de su muerte, constituyen la parte más importante de su obra.
Su vida licenciosa y dedicada al alcohol, lo condujo a la muerte, ocurrida en Nueva York, en noviembre de 1953.




Y la muerte no tendrá dominio (Versión de Elizabeth Azcona Cranwell)

Y la muerte no tendrá dominio.
Los hombres desnudos han de ser uno solo
con el hombre en el viento y la luna poniente;
cuando sus huesos queden limpios y los limpios huesos se dispersen,
ellos tendrán estrellas en el codo y en el pie;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar de nuevo surgirán,
aunque se pierdan los amantes, no se perderá el amor;
y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Los que hace tiempo yacen
bajo los dédalos del mar no han de morir entre los vientos,
retorcidos de angustia cuando los nervios cedan,
atados a una rueda no serán destrozados;
la fe, en sus manos, ha de partirse en dos,
y habrán de traspasarles los males unicornes;
rotos todos los cabos, ellos no estallarán.
Y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Y las gaviotas no gritarán en los oídos
ni romperán las olas sonoras en las playas;
donde alentó una flor, otra flor tal vez nunca
levante su cabeza a los embates de la lluvia;
y aunque ellos estén locos y totalmente muertos
sus cabezas martillearán en las margaritas;
irrumpirán al sol hasta que el sol sucumba,
y la muerte no tendrá dominio.


Sylvia Plath

Sylvia Plath (October 27, 1932 – February 11, 1963) was an American poet, novelist, and short-story writer. Born in Boston, Massachusetts, she studied at Smith College and Newnham College at the University of Cambridge, before receiving acclaim as a poet and writer. She married fellow poet Ted Hughes in 1956; they lived together in the United States and then England, and had two children, Frieda and Nicholas. Plath suffered from depression for much of her adult life, and in 1963 she committed suicide.[Controversy continues to surround the events of her life and death, as well as her writing and legacy.


Sylvia Plath was one of the most dynamic and admired poets of the twentieth century. By the time she took her life at the age of thirty, Plath already had a following in the literary community. In the ensuing years her work attracted the attention of a multitude of readers, who saw in her singular verse an attempt to catalogue despair, violent emotion, and obsession with death. In the New York Times Book Review, Joyce Carol Oates described Plath as "one of the most celebrated and controversial of postwar poets writing in English." Intensely autobiographical, Plath's poems explore her own mental anguish, her troubled marriage to fellow poet Ted Hughes, her unresolved conflicts with her parents, and her own vision of herself.



Ariel

by Sylvia Plath


Stasis in darkness.
Then the substanceless blue
Pour of tor and distances.

God's lioness,
How one we grow,
Pivot of heels and knees!--The furrow

Splits and passes, sister to
The brown arc
Of the neck I cannot catch,

Nigger-eye
Berries cast dark
Hooks----

Black sweet blood mouthfuls,
Shadows.
Something else

Hauls me through air----
Thighs, hair;
Flakes from my heels.

White
Godiva, I unpeel----
Dead hands, dead stringencies.

And now I
Foam to wheat, a glitter of seas.
The child's cry

Melts in the wall.
And I
Am the arrow,

The dew that flies,
Suicidal, at one with the drive
Into the red

Eye, the cauldron of morning.

Sylvia Plath

Sylvia Plath nació en Boston, Estados Unidos, el 27 de octubre de 1932. Junto a Anne Sexton, está reconocida como uno de los más importantes cultivadoras del conocido como género de la poesía confesional.
Sumida en una profunda depresión, enferma y con escasos recursos económicos, se suicidó asfixiándose con gas, en Primrose Hill, Londres, el 11 de febrero de 1963. Está enterrada en el cementerio de Heptonstall, West Yorkshire.
Tras su muerte, Ted Hughes, que había sido su marido se encargó de la publicación de su poesía completa.



Canción de amor de la joven loca”
Cierro los ojos y el mundo muere;
Levanto los párpados y nace todo nuevamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Las estrellas salen valseando en azul y rojo,
Sin sentir galopa la negrura:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Soñé que me hechizabas en la cama
Cantabas el sonido de la luna, me besabas locamente.
(Creo que te inventé en mi mente).

Dios cae del cielo, las llamas del infierno se debilitan:
Escapan serafines y soldados de Satán:
Cierro los ojos y el mundo muere.

Imaginé que volverías como dijiste,
Pero crecí y olvidé tu nombre.
(Creo que te inventé en mi mente).

Debí haber amado al pájaro de trueno, no a ti;
Al menos cuando la primavera llega ruge nuevamente.
Cierro los ojos y el mundo muere.
(Creo que te inventé en mi mente).



Poema original en inglés:

“Mad Girl’s Love Song”

I shut my eyes and all the world drops dead;
I lift my lids and all is born again.
(I think I made you up inside my head.)

The stars go waltzing out in blue and red,
And arbitrary blackness gallops in:
I shut my eyes and all the world drops dead.

I dreamed that you bewitched me into bed
And sung me moon-struck, kissed me quite insane.
(I think I made you up inside my head.)

God topples from the sky, hell’s fires fade:
Exit seraphim and Satan’s men:
I shut my eyes and all the world drops dead.

I dreamed that you bewitched me into bed
And sung me moon-struck, kissed me quite insane.
(I think I made you up inside my head.)

God topples from the sky, hell’s fires fade:
Exit seraphim and Satan’s men:
I shut my eyes and all the world drops dead.

I fancied you’d return the way you said,
But I grow old and I forget your name.
(I think I made you up inside my head.)

I should have loved a thunderbird instead;
At least when spring comes they roar back again.
I shut my eyes and all the world drops dead.
(I think I made you up inside my head.)

Sylvia Plath


Sylvia Plath y Ted Hughes

Presentación de 'Manual para habitar los bordes sin cortarse' en Bahía Blanca, Argentina

Gracias por una noche tan especial   La presentación de Manual para habitar los bordes sin cortarse fue mucho más que la presentación de un...