'... las estrellas para quien las trabaja', Juan Carlos Mestre, poeta

viernes, enero 25, 2013

¿Conoces todos tus rincones?


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Homenaje a Caballero Bonald



El próximo 8 de febrero, SonLetras hará un homenaje al gran poeta José Manuel Caballero Bonald, quien ganara el Premio Cervantes este pasado año 2012. El homenaje se llevará a cabo en la Biblioteca Torrente Ballester.


NO TENGO NADA QUE PERDER
  
Esa apremiante asignación de pérdidas,
ese acumulativo desalojo
                                         que metódicamente
mina los sustentáculos del tiempo, los indicios
morosos de estar vivo, ¿qué le depararán mañana
al que ya está cansado
de descreer, cuándo se acabará desmantelando
el último antepecho de la resistencia?

¿Qué más puedo perder?
                                          Nada
sino el conocimiento, la razón, la vida.




      FRUTA PROHIBIDA
  
En lo distante de esa puerta, lejos
de cerrojos y sótanos, irrumpe
la estrategia voluble del deseo.
                                                  La fruta
que allí amaga ¿a quién seduce, cómo
ha prevalecido en el dintel
del aire, qué prohibición deroga?

Alrededor la noche cae
como una imprecación entre las sábanas,
mientras las perdurables arañas del insomnio
urden la culpa insigne de vivir.


 FRENTE AL ESPEJO, LA AFANOSA MÁSCARA
  
Frente al espejo, la afanosa máscara:
los remisos bosquejos de los años
reproduciendo apenas una imagen
difusa, los trazos derogados
del placer.
                 Ya no te reconoces
sino a ratos perdidos, humo tenaz
de esos cristales inclementes
empañando los ojos y el charquito del tedio
allí dentro embalsado como una decepción.

Oh dioses despiadados
que ciegan con engaños al vidente.
El negro espejo roto de los años
a escondidas te mira
                                  y allí mismo descubres
el espectral reflejo de la máscara.

  
             
                NADIE

 Me están llamando
                            ¿y quién responde?

Grave y veraz, la piedra
sigilosa cimenta su mutismo.

Desoye el árbol las invocaciones
coléricas del viento, mientras
sus vacilantes cuencas enmudecen
frente a las desbandadas de la luz.

Como un vaho gravita el anhelante
trabajo del superviviente y en lo hondo
de los drenajes de la soledad
los pájaros silencian sus generaciones.

 Me llamo Nadie, como Ulises.
¿Y quién responde?
                             Nadie:
una página en blanco




Fundación Caballero Bonald http://www.fcbonald.com/index.php?id=79

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