'... las estrellas para quien las trabaja', Juan Carlos Mestre, poeta

martes, diciembre 13, 2011

Historias de andenes - Recuerdos de infancia

Hay andenes que cuentan historias ajenas cuyo principio y final nunca sabré. Abrazos apasionados en el estribo, miradas húmedas en las ventanillas con la maleta de la soledad a cuestas.

Camino otra estación por su andén lejano, las paredes blancas, flores rojas en la cerca.
Una niña mira expectante hacia la curva, espera la locomotora que imagina como dragón de cuento.

Una jovencita intenta descubrir al que espera entre las caras que asoman ansiosas por bajar.

Una madre cuenta a sus niños historias de trenes que pasan veloces en las madrugadas silenciosas mientras ellos duermen.

La estación está desierta, muda, casi huérfana. Atardece. Las flores siguen allí pero ya son otras. Llega el olor de los pinos y el grito de los benteveos. La señal está baja. Un tren está por llegar.

Estoy sentada en un banco, sola. Llega el tren. Meto los recuerdos en la maleta. Tomo a la melancolía de la mano. Miro a la estación por última vez y me subo al vagón. 





© Annie Altamirano Todos los derechos reservados

jueves, diciembre 08, 2011

Poética

La poesía está allí
al alcance de la boca
total, textual, repetida,
declamada
en cada objeto
en cada acontecer
en los rostros anónimos
de los personajes callejeros
que acompañan.
La cotidianeidad,
la fruta sobre la mesa,
el olor del bizcocho,
las sábanas arrugadas,
el aliento urgente.
Todo está nombrado
cestas palabras
con esta voz
con esta música.
Poesía
es lo que está allí
conmigo
viviendo.

©Annie Altamirano, Salamanca 2011

Poemas hiperbreves


Estos poemas breves me surgieron a partir del Primer Encuentro Literario que organizamos con A.C. Pentadrama y en el que el invitado fue el profesor Antonio Sánchez Zamarreño. Siguiendo los consejos que nos dió y luego de leer sus Fragmentos del Romano, he querido experimentar con esta forma de escribir.

I
En este fragmento
de tiempo que nos toca
nos hicimos nuestros

II
Quiero perderme de nuevo
en la aventura de tu espalda


III
Me perderé en el revés de tus caricias

IV
Llegó un día de madrugada
para incendiar la noche

V
Tendida sobre esta piel
encuentro la brújula de tus manos

VI
Llegaste un día y te instalaste
en mí como la sangre

VII
Mas allá de tus manos en mi cuerpo
nada mas que páramo y negrura

VIII
Junto a un beso
apagamos la sed de nosotros


IX
Te recuerdo
y en el punto cardinal de tus ojos
verás mi sonrisa

X
En lo profundo de esos ojos
puedo brillar o desaparecer

XI
Vuelvo del amor como un espartano,
desgarrado y sangrante,
presto a otra batalla

XII
Me reconozco en la extensión de tu espalda
y en el hueco de tu mano

XIII
¿Quién seré cuando ya no digas mi nombre?

XIV
Después del engaño la certeza
de haber perdido la llama

XV
Resuena en el silencio del alba
el eco de tu cuerpo ausente

XVI
¿Cómo borraré las cenizas de la soledad
Cuando invadan los amaneceres?


©Annie Altamirano, Salamanca 2011

No puedo escribir un poema triste


No puedo escribir un poema triste,

No puedo escribir sobre el abandono,
la pérdida o el desengaño
porque estás aquí dormido a mi lado,
tu brazo sobre mi cintura

Pero si una mañana me despertara la soledad
de una cama helada,
si no encontrara tu risa en los rincones
la tranquilidad de tu abrazo fuerte,
cómo haría para seguir
sin verte detrás de mí en el espejo

Me ahoga la angustia, el alarido
sordo y silencioso del desgarro,
el vacío por aquí, en algún lado
entre el pecho y tu memoria.

Abres los ojos, me miras, sonríes.

No puedo escribir un poema triste.
Hoy no.

©Annie Altamirano, Salamanca 2011

Los días violetas

Hoy es un día violeta, de un sol que amenaza con lluvia, de veredas repletas de gente que apenas se mira. Así son estos días violetas, en que quiero escribir un cuento y el lápiz se me escapa de las manos. Tengo ganas de tomar chocolate con churros, voy a la mesa y me encuentro con una taza de té. Pero no me enfado porque los días violetas no son para enfadarse.


También hay días azules, como cuando el cielo es un espejo y los cuentos me salen fácil y los leen hasta los marcianos. O rojos, como cuando todo parece estar a punto de suceder. Pero hoy no es rojo ni azul, es violeta.


Por mucho que quiera no puedo volverlo amarillo. Un día amarillo de esos en que los ojos se te quedan atrapados en el vidrio de la ventana de la cocina y los recuerdos se abren como un álbum de fotos. En esos días amarillos, estás adentro de casa porque llueve. Esos días se confunden con los grises sólo porque cuando llueve el cielo se pone gris.


Sin embargo los días grises son distintos. En ellos puede haber sol y los árboles pueden estar florecidos, porque es la mirada de uno la que tiene nubes y entonces por cualquier cosa lloras o se te hace un nudo en la garganta porque sí, porque uno quisiera que fuera un día azul y las nubes de la mirada lo nublan todo.


A mí me gustan los días verdes, como la melena de los sauces en primavera, como el campo a lomos de un pájaro. Son días en los que hasta los edificios parecen construidos de hierba.


Cuando el día es verde, te das cuenta al amanecer porque en vez de quedarte en la cama, sientes cosquillas en las piernas y puedes llegar a cualquier parte aunque quede muy lejos. Y entonces es posible hacer los deberes con música de fondo, o jugar con los amigos que ese día están más divertidos que nunca porque ellos también se despertaron con un día verde.


A mí me gustan los días verdes porque me siento a leer debajo de un árbol y de repente Aragorn, Harry Potter, el Cid y hasta la tonta de Heidi, se vienen de picnic conmigo y el conejo de Alicia nos sirve el té en una mesa de barquillo con mantel de lunares de fresa. Me gustan esos días porque tienen algo de azul aunque no lo sean, porque los días azules son como postales para mirar y los verdes son para pisar.


También hay días lisos en los que no pasa nada, días a cuadros donde todo me sorprende, con horas anaranjadas bañadas en chocolate. Cuando llegan esas horas, me pongo a amasar pan y pongo la mesa en el patio debajo de las glicinas.


También hay tardes remolonas con perfume a jazmín a la hora de la siesta para enamorarse, para entrelazar los dedos y dejarse llevar por el asombro de que no es un sueño estar juntos.


Mañana quizá sea rojo, dorado o transparente, quizás me encuentre con horas de menta y mañanas con olor a tilos en flor. Pero hoy no. Hoy es un día violeta.


©Annie Altamirano, Salamanca 2009

martes, noviembre 15, 2011

Presentación del libro 'El bosque y yo'


La editora de Casiopea Ediciones, Pilar Tejera, acompañada por la directora de la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Ana Leiva, presentaron ayer en Madrid el libro “El bosque y yo”. En la presentación también han participado Álvaro Rodríguez, de The Climate Reality Spain y Maribel Gutiérrez, de la Fundación Global Nature.

Esta publicación, editada con motivo de la celebración del Año Internacional de los Bosques, reúne los relatos de 40 mujeres de todo el mundo relacionadas con la preservación del medio ambiente, la aventura, la literatura, etc. que aportan su particular visión del mundo de los bosques.
El resultado es una colección de experiencias, emociones y pensamientos bajo las copas de los árboles que constituyen una colección de historias emocionantes que hacen reflexionar sobre la influencia y la energía que transmiten las especies verdes de nuestro entorno.

Entre las mujeres que han participado de manera desinteresada en el proyecto que ha presentado este lunes la editora de Casiopedea Ediciones, Pilar Tejera, en la Fundación Biodiversidad se encuentran profesionales relacionadas con la actividad ecológica y biológica en diversos ámbitos y organizaciones internacionales.

 Así, la activista y primatóloga Jane Goodall colabora con el relato 'Bosques y Esperanza' en el que reflexiona sobre los árboles como creadores de ecosistemas; la directora de la Fundación Global Nature, Amanda del Río ha escrito el 'Bosque Habitado'; la piloto Mercé Martí, el relato llamado 'A vista de Pájaro'; la directora de la Fundación Biodiversidad, Ana Leiva, con 'La fuente generosa de nuestros bosques'; la directora de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, Odile Rodríguez de la Fuente encargada de 'Querido Árbol' o la modelo y embajadora Climática de The Climate Proyect Spain, Almudena Fernández, que ha relato en 'Semillas' sus vivencias y su proyecto sobre los bosques. 



Asimismo, han colaborado en esta iniciativa Ana Alonso, que trabajó como Oficial de Paz para Naciones Unidas en África y que en 1995 fundó una empresa forestal en Mozambique; Miren Onaindia, catedrática de Ecología UNESCO de la Universidad del País Vasco; la Jefa del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid; Pilar Hernán. 


  El prólogo de la obra corre a cargo de la directora de la Cámara de Comercio de España en Nueva York y embajadora de The Climate Reality Spain (división española del proyecto de Al Gore sobre el cambio climático), Bisila Bokoko, que ahonda sobre la necesidad de los bosques como "ecosistemas imprescindibles para la vida".

Junto a estas profesionales del mundo de la naturaleza, se incluyen los relatos ganadores y finalistas del concurso que Cosiopea Ediciones convocó con motivo del 'Año Internacional de los Bosques', entre las que está mi amiga Inmaculada Sanz Arribas. "La idea era crear un libro con voces de todo tipo, conocidas y anónimas con motivo del Año Internacional de los Bosques", ha explicado Tejera.

Medios que reflejaron la noticia

Mujeres relatan experiencias

Energías renovables

Mundo Naturaleza

PRESENTACIÓN DEL LIBRO 'MI BOSQUE Y YO' - Mujeres viajeras

Hace unos cuantos meses recibí un correo electrónico que decía esto 
'...con motivo de la declaración de 2011 Año internacional de los Bosques, que recoge relatos cortos de mujeres desde distintas perspectivas: investigación, cooperación, voluntariado, extinción de incendios, fábulas, recuerdos de la infancia... y un largo etcétera. Van a participar tanto autoras españolas como conocidas activistas internacionales. El libro se titulará "EL BOSQUE Y YO". Hemos leído tu relato en el blog: Recuerdos de mi infancia: El Arbol, y  nos gustaría mucho incluirlo en el libro...' 

Lo firmaba Pilar Tejera, editora de Casiopea Ediciones, a quien no conozco personalmente y a quien entonces no conocía ni de oídas. Me metí en la página web de su grupo www.mujeresviajeras.com para ver de qué se trataba y me gustó mucho la idea y, evidentemente, me dio mucha alegría que alguien, además de la familia y los amigos, se hubiera fijado en mi blog y hubiera leído justo ese texto que no escribí con ambiciones poéticas ni literarias, sino sinmplemente como un homenaje a mi infancia y a mis abuelos. como si fuera poco, entre las personas que aportan textos se encuentran la primatóloga Jane Goodall, Odile Rodriguez de la Fuente, Ariane Arpa.  Directora de Intermón Oxfam, Amanda del Río. Directora Fundación Global Nature, o Ana Leiva, directora de la Fundación Biodiversidad, que han prestado su apoyo en la iniciativa.

Pueden ver la entrada en la página de Mujeres Viajeras  http://www.mujeresviajeras.com/?cat=6



MI ARBOL

Mis abuelos tenían una casa con  un patio enorme donde había varios árboles, entre ellos un ciruelo de corteza áspera y ramas fuertes que era ya adulto cuando yo nací. En primavera se llenaba de flores blancas que prometían fruta deliciosa, en el verano las ramas se inclinaban por el peso de las ciruelas enormes, moradas, de esas que hay que comer inclinado hacia delante porque si no te chorreas la ropa de tan jugosas que son. Y durante todo el año era mi universo paralelo, mi compañero de aventuras, la tienda de los indios, mi caballo, y las ramas mas altas la torre de un castillo.

Pasaron los años, pasó la adolescencia, llegó la universidad, algunas  amarguras, muchas alegrías, dos o tres amores, los exámenes, el  trabajo… El mundo se volvió real. No mas caballos, ni tiendas, ni indios, ni castillos.

El árbol fue envejeciendo a medida que yo me hacía mayor. Un buen día fueron mis hijos quienes jugaron a treparse al palo mayor del barco pirata y me dí cuenta que mi árbol tenía cada vez menos flores y menos ciruelas. Una primavera casi no floreció, sólo aparecieron tres florecillas y unas pocas hojas. ‘Se ha secado’ dijo mi madre con tristeza. Yo no estaba tan segura, corté una ramita y todavía estaba verde. ‘Esperemos a ver qué pasa’, le dije. Como agradeciéndome, al año siguiente floreció otra vez y aunque no fue tanta la fruta, todavía un verano mas comimos esas ricas ciruelas de mi infancia. 

Pero no duró. Un año mas y ya no hubo flores ni fruta. Alguien, probablemente mi padre aconsejado por el jardinero, sugirió talarlo. Me negué. Nadie lo iba a tocar hasta que se secara definitivamente, hasta que se muriera. Se lo debía.

Me fui a vivir a otro país. Hace dos años regresé a la casa de mis abuelos y allí estaba, unas pocas hojas amarilleando, esperándome. Fue la última vez. Hace unos meses supe que ya no tenía remedio. Mi árbol se había muerto. 

sábado, noviembre 12, 2011

¿Por qué siempre se hacen en Londres Los congresos de paraguas?- El Libro de las Preguntas, Pablo Neruda

Siempre se hacen en Londres los congresos de paraguas
porque si no lleva paraguas,
el hombre del bombín negro se moja
y se encoge.
Pero no puede llevar cualquier paraguas,
tiene que ser uno especial para cada día de la semana
porque la lluvia del lunes es diferente de la del martes
y la del miércoles
no tiene nada que ver con la del viernes
y la del domingo es diferente a todas
porque a veces huele a té con escones
y otras suena a Chelsea versus Manchester United.
Por eso, el hombre del bombín negro es un experto
en lluvias
y en escoger paraguas
como todos los hombres de bombín negro son expertos
en lluvias y paraguas.
Y las señoras con traje de falda y chaqueta
con botones dorados
también son expertas en escoger paraguas
para que la lluvia de los jueves no les estropee el peinado.
Y las señoritas de minifalda
también son expertas en paraguas
para que la lluvia del sábado
no les arruine el maquillaje.
Todos en Londres son expertos en paraguas
y dan clases y conferencias sobre paraguas,
por eso los congresos de paraguas se hacen en Londres.
Los únicos que no son expertos en paraguas
son los niños de Londres
porque ellos crean la lluvia de cada día
para saltar charcos y jugar con las gotas.
Hasta que crezcan

Oblivion

¿A dónde iré cuando me haya ido
definitivamente, abandonado mi lugar,
mi espacio vivo,
mi certeza existencial,
la de los otros?

¿Qué, mas allá del tacto frío
del mármol, del vaho opresivo
de flores podridas?

Pozo negro, cuencas vacías,
bocas enmudecidas en eterno silencio,
soledad profunda,
soledad inasible.

Brevemente el recuerdo
de quienes me lloren.

Cuando mi memoria se pierda
en su tiempo también limitado
la inevitable inmensidad
del olvido.

Poema finalista del certamen Carpe Diem, Centro de Estudios Poéticos de Madrid, 2011
Publicado en la antología Carpe Diem, Madrid Septiembre de 2011
©Annie Altamirano, Salamanca 2011 

sábado, agosto 13, 2011

Borges en el corazón - Gay Talese (El País, 13 de agosto 2011)


"Ahora, todo el mundo está en mi interior", decía el escritor cuando la ceguera le iba permitiendo aislarse paulatinamente de las interferencias del mundo. A los 25 años de su muerte, el gran cronista estadounidense Gay Talese rememora la entrevista en la que lo conoció en Nueva York

Lo que sigue es la reproducción del relato que escribí de mi única entrevista con Borges, que tenía entonces 62 años (y su madre, de 85), que llevamos a cabo en un hotel de Nueva York (creo que era el Algonquin, en la Calle 44 Oeste) y se publicó en The New York Times el 31 de enero de 1962. En aquella época, yo tenía 30 años y era redactor del Times; aquel día mi redactor jefe me ordenó que fuera a entrevistar a Borges, cuya obra conocía por supuesto; me sentí ligeramente nervioso ante la perspectiva de conocer a la gran figura literaria en persona.


Nos encontramos en el vestíbulo del hotel, a la hora acordada, y, aunque yo sabía que era ciego, lo primero que me impresionó fue su aparente estado de alerta, la impresión que daba de enterarse de todo, sentado muy recto en una silla tapizada de respaldo alto, desde donde parecía observar las idas y venidas de docenas de huéspedes que recorrían el ruidoso vestíbulo. Junto a él se sentaba su madre, que, a pesar de tener 85 años, no aparentaba más de 60 y que, podría añadir, era de una belleza asombrosa para tener cualquier edad. Pensé que no podía haber sido más bella ni cuando tenía 25 años; porque, a los 85, irradiaba una vitalidad y una energía intemporales, y la suave piel de su rostro era la de una mujer bien conservada que (no me cabía la menor duda) debía de dedicarse a diario a mantener su atractivo; seguro que pasaba horas delante de un espejo con el fin de satisfacer su deseo de representar la perfección para todas las personas con las que se encontrase. Durante la entrevista que hice a su hijo, no pude evitar mirarla mientras nos escuchaba y, a veces, introducía alguna palabra para subrayar lo que estaba diciendo él.
La entrevista no duró más de media hora; he aquí, reproducido, el artículo que escribí en aquella memorable ocasión, en 1962, cuando conocí a Borges y a su inolvidable madre.

Como su padre y su abuelo, su bisabuelo y su tatarabuelo, Jorge Luis Borges se ha quedado poco a poco ciego. Pero hasta la ceguera, dice, tiene ventajas.
"Antes, el mundo exterior interfería demasiado", me decía este intelectual argentino de 62 años ayer en Nueva York. "Ahora, todo el mundo está en mi interior. Y veo mejor, porque puedo ver todas las cosas que sueño. Fue una ceguera gradual, nada trágica", continuó. "Si uno se queda ciego de pronto, el mundo se le hace añicos. Pero si primero pasa por un crepúsculo, el tiempo fluye de manera diferente. No es preciso hacer nada. Uno puede quedarse sentado. Las personas ciegas tienen mucha dulzura. Las sordas, en cambio, no. Las personas sordas son muy impacientes. A veces, la gente se ríe de los sordos. Nadie se ríe de un ciego".
"El jueves", dijo el doctor Borges, "doy una conferencia en... ¿En? ¿Cómo se llama ese sitio?".
"Yale", dijo su madre.
"Eso es, Yale", siguió él. "Voy a hablar sobre William Henry Hudson, un escritor inglés nacido en Argentina. Y el 6 de febrero, estaré en Harvard. El 12 de febrero, en la Universidad de Columbia. Y el 14 de febrero, en Princeton. Hablaré de clásicos argentinos como el magnífico poema Martín Fierro, que trata de un gaucho y fue escrito en 1872 por Hernández. El gaucho es un personaje realista pero poco romántico; también presentaré al otro gran poeta argentino, Lugones, que tradujo a Homero al español".
Durante toda su gira de conferencias, el doctor Borges contará con la ayuda de una memoria extraordinaria, casi absoluta -otra consecuencia de la ceguera-, y de su madre, que, a sus 85 años, parece tan dinámica y se conserva tan bien como una de esas atractivas mujeres de 60 años dadas al narcisismo, algo que no parece ser el caso de la señora Borges. La madre de Borges, como su hijo, pasó la mayor parte de sus años prerrevolucionarios en Buenos Aires luchando contra Juan Perón, y en una ocasión pasó una semana en la cárcel por participar en una manifestación contra él.
"Los escritores sufrieron mucho con el dictador", asegura el doctor Borges, aunque igual de mala era la situación en Argentina hace 30 años, "cuando nos leíamos las obras y nos lavábamos la ropa unos a otros". Pero hoy los escritores han progresado, y en especial él. Es autor de 30 libros de ensayo, poesía y relato, y su primera recopilación traducida al inglés saldrá publicada esta primavera en New Directions, bajo el título Labyrinth.
"No creo que Perón supiera que había literatura en su país", opina el doctor Borges. "Nos puso todos los obstáculos posibles, pero lo que más le importaba, en realidad, era agitar a todo el mundo en contra de Estados Unidos y mandar a la gente a la cárcel".
Aunque el doctor Borges no puede adivinar las consecuencias a largo plazo de la última reunión de la Organización de Estados Americanos en Punta del Este, Uruguay, dice que, "por desgracia", Fidel Castro parece afianzado, y "los comunistas son muy listos".
"Los estadounidenses son siempre unos incomprendidos", añade. "Si dan dinero, la gente piensa que es un soborno. Si no lo dan...", reflexiona, "quizá sea mejor".
La madre del doctor Borges miró su reloj y le recordó que tenían una cita en otro lugar unos minutos después. Me puse de pie, les di la mano a los dos y les agradecí que me hubieran dedicado su tiempo. Volví corriendo al edificio de The New York Times, que estaba a solo dos manzanas, con la esperanza de escribir algo que hiciera justicia al rato que había pasado con aquel extraordinario hombre de letras y su madre. También pensé en lo que había dicho sobre las personas ciegas, sobre todo esta frase inolvidable: "Ahora, todo el mundo está en mi interior... Y veo mejor, porque puedo ver todas las cosas que sueño".
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia. Gay Talese (Ocean City, Nueva Jersey, 1932)


lunes, julio 11, 2011

Paseo Poético 'De tierra y de sueños' - Sequeros 9 de julio

"El Adelanto de Salamanca", en su edición de hoy, recoge la noticia de nuestro Paseo Poético en Sequeros del pasado sábado día 9 de julio.
Nuestro agradecimiento a Manolo, a Adela, a Pilar Cerrán y a todos los vecinos que nos acompañaron en una tarde perfecta donde pudimos compartir la música de Nela y los poemas de nuestros socios.
Gracias también a Paco Martín, excelente poeta y anfitrión que nos abrió las puertas de su preciosa casa en Sequeros.

Estos fueron nuestros anfitriones:

Desde el Centro Multifuncional León Felipe, Cívitas , combina los proyectos de desarrollo comunitario con aquellos otros que tienen como finalidad la promoción turística del pueblo de Sequeros y la puesta en valor de los recursos rurales, tanto en cuestiones etnográficas como históricas y medioambientales. Las acciones se centran fundamentalmente en actividades socioculturales, especializado en programas participativos dentro de los ámbitos del teatro, la animación sociocultural, la lengua, la tradición oral, el patrimonio, la etnografía y el medio ambiente.
Como subsede de la Asociación CIVITAS, se organizan programas de desarrollo comunitario centrados en cuatro áreas de intervención: la dinamización sociocultural, la gestión cultural, la promoción del ocio y tiempo libre y la formación (en animación y educación, artes escénicas y atención a la dependencia).

SE INICIÓ EL REQUETEVERANO CON UN PASEO POÉTICO CON LA ASOCIACIÓN CULTURAL PENTADRAMA, REALIZANDOSE UN RECITAL POÉTICO POR DIFERENTES PLAZAS DE SEQUEROS

         El sábado 9 de Julio, con inicio en el Teatro León Felipe de Sequeros, se puso en marcha la programación estival el Requeteverano, con una actividad poética y musical de la mano de Pentadrama, asociación que presentó poemas de creación propia que fueron recitados por diferentes plazas de Sequeros, en un cuidado, agradable y ilusionante paseo, dirigido especialmente a público jóven y adultos.

Sequeros

Llámanse así los armazones para secar castañas y otros bienes de la tierra, accesibles desde el desván o sobrao, sobre el humo de la lumbre sin chimenea de las casas serranas. De cuando la villa fue sede de un partido judicial, guarda Sequeros teatro y parque; anchos edificios oficiales, y su plaza del Altozano, además de otras plazas menores, con sus callejas para acortar distancias, y sus huertos. A más de varios templos, y todos esos paseos para mirar al pueblo en sus rincones y para abarcar los paisajes profundos de la Sierra de Francia.


Sequeros se encuentra situado en medio de un hermoso anfiteatro de altas montañas, orlado de un frondoso cerco de castaños, robles y frutales, en la sierra de Francia, una de las del Sistema Central. Dista 75 km de la capital, Salamanca, y marca su cota 1.080 m de altura sobre el nivel del mar. El río Francia discurre en la parte meridional del término, el San Benito por el norte. 





El casco urbano del pueblo se levanta sobre un viejo castro celta de economía ganadera. Los testimonios romanos están presentes en las proximidades, como Miranda del Castañar, y la vías de enlace con la Calzada de la Plata, como la que cruzaba por las Quilamas, y la que, proveniente de Sotoserrano, pasaba por el mismo término de Sequeros. 

Consta ya mención de este lugar en 1188, fecha  en la que también aparece al norte de Cáceres un núcleo denominado Santa María de Sequeros, enclave de los templarios. De lo que se infiere que posiblemente antes de 1188 ya contaba Sequeros con algunos años de existencia.




En el siglo XV queda englobado en la jurisdicción de Miranda del Castañar. La población medieval contaría como en la mayoría de núcleos medievales con la conjunción de los tres grupos de la península: cristianos, moriscos y judíos. En cuanto a las fuentes de documentación se empieza a tener mas información a partir del XVII. 





En dinteles y fachadas perduran algunas fechas relativas a la construcción, y otras, en número reducido,  dejan ver la época en que se edificaron. Destacan la casa con fecha en 1430, el viejo ayuntamiento, con inscripción de 1598, otra de 1646, varias del siglo XVIII y alguna más de principios del XIX. 








La Asociación CIVITAS gestiona desde el año 2003 el TEATRO “LEÓN FELIPE” , una infraestructura de gran valor patrimonial, emocional y cultural en la Sierra de Francia que data del año 1872. Su nombre original fue teatro “Liceo”, si bien en el año 1984, con motivo del primer centenario del nacimiento del poeta León Felipe que vivió en Sequeros en su niñez, se le organizó un homenaje por parte de la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de la localidad, rebautizando el teatro con el nombre del poeta.


El Centro Multifuncional “León Felipe”, ubicado en las Casas del Concejo de Sequeros (conjunto histórico artístico), se concibió como un Centro Temático sobre la figura del poeta Felipe Camino Galicia de la Rosa “León Felipe” (que vivió de los 2 a los 9 años en el pueblo, y aquí aprendió a leer y a escribir); sin embargo, desde su puesta en funcionamiento a finales de 2002 acargo de la Asociación Cultural CIVITAS Animación Teatral, quién mantiene un convenio de colaboración con el Ayto. de Sequeros desde el año 2001, modificando la concepción inicial y dotando al centro de nuevas funciones y objetivos.

Se trata de un espacio de 300 metros cuadrados para uso cultural, rehabilitado por la Consejería de Fomento y el Programa Leader II en el espacio que ocuparon las antiguas escuelas, y de propiedad municipal, contando con el apoyo del Excmo. Ayuntamiento de Sequeros y la Asociación Salmantina de Agricultura de Montaña (ASAM), entidad que ha mantenido de forma constante su apoyo a las iniciativas de este espacio de dinamización sociocultural, si bien en un primer momento se concibió como un espacio expositivo.






ENTREGA A CRUZ ROJA DEL DONATIVO RECAUDADO EN "VIBRA SALAMANCA"

Los pasados días 14, 15 y 16 de abril, el Colectivo de Estudiantes Japoneses de la USAL y el Restaurante Sakana, con la colaboración de A.C Pentadrama, organizaron "Vibra Salamanca" con el propósito de recaudar fondos para ayudar a los damnificados por los terremotos de Haití, Indonesia y Japón. Se llevaron a cabo recitales poéticos, actuaciones musicales y culturales; juegos para niños, y un mercadillo benéfico en el Mercado Central. El evento se clausuró con una maratón de actuaciones en la Casa de las Conchas, durante las cuales también se sirvieron aperitivos y bebidas para recaudar fondos.


El 29 de junio, en un sencillo acto, la presidenta de A.C Pentadrama Montserrat Villar y una representante del Colectivo de Estudiantes Japoneses de la USAL entregaron la recaudación total conseguida a D. Jesús Juanes Galindo, Presidente Provincial de Cruz Roja en Salamanca. 

domingo, junio 19, 2011

INVENTARIO - Jorge Luis Borges

Hay que arrimar una escalera para subir.
                                                    (Un tramo le falta.
¿Qué podemos buscar en el altillo
Sino lo que amontona el desorden?
Hay olor a humedad.
El atardecer entra por la pieza de plancha.
Las vigas del cielo raso están cerca
                                                   (y el piso está vencido.
Nadie se atreve a poner el pie.
Hay un catre de tijera desvencijado.
Hay unas herramientas inútiles.
Está el sillón de ruedas del muerto.
Hay un pie de lámpara.
Hay una hamaca paraguaya con borlas, deshilachada.
Hay aparejos y papeles.
Hay una lámina del estado mayor de
                                                    (Aparicio Saravia.
Hay una vieja plancha a carbón.
Hay un reloj de tiempo detenido,
                                                    (con el péndulo roto.
Hay un marco desdorado, sin tela.
Hay un tablero de cartón y unas piezas descabaladas.
Hay un brasero de dos patas.
Hay una petaca de cuero.
Hay un ejemplar enmohecido del Libro
         (de los Mártires de Foxe, en intrincada letra gótica.
Hay una fotografía que ya puede ser de cualquiera.
Hay una piel gastada que fue de tigre.
Hay una llave que ha perdido su puerta.
¿Qué podemos buscar en el altillo
Sino lo que amontona el desorden?
Al olvido, a las cosas del olvido, acabo de erigir
                                                   (este monumento.
Sin duda menos perdurable que el bronce.

viernes, junio 17, 2011

Paseo Literario - Salamanca Letra Contemporánea, viernes 17 de junio

Estos son los dos poemas que he elegido para recitar en la Plaza de los Bandos, junto al monumento a Carmen Martín Gaite. 





Farmacia De Guardia - Carmen Martin Gaite


No es Valium ni Orfidal,
no me ha entendido.
Se trata de la fe. Sí: de la fe.
Comprendo que es muy tarde
y no son horas
de andar telefoneando a una
farmacia
con tales quintaesencias.
Lo que yo necesito
para entrar confiada en el vientre
del sueño
es algún específico protector de
la fe.
¿Que le ponga un ejemplo más
concreto?
Pues no sé… Necesito
creerme que este saco
cerrado por la boca
y en cuya superficie
se aprecia la joroba
de envoltorios estáticos
puede volver a abrirse alguna vez
a provocar deseos y sorpresas
bajo la luz del sol y de la luna,
bajo el fervor clemente
de los dioses del mar.
¡Oh, volver a sentir lo que era
eso!
Y ni siquiera necesito tanto
¿ya es menos lo que pido?;
simplemente creerme
que un día lo sentí
intempestivamente
cuando más descuidada andaba
de esperarlo,
y supe con certeza
que sí, que se podía,
que un corazón doméstico
cuando al fin se desboca
es porque está latiendo sin
saberlo
desde otro muy cercano.
Ya. Que no tienen nada.
Pues perdone.
Comprendo que es muy tarde
para hacerle perder a usted el
tiempo
con tales quintaesencias.
Ya me lo figuraba.
Buenas noches.




Los libros que ahora busco - Carmen Martin Gaite


  
Necesito poesía.
Ya que no de la que entra sin sentir,
de aquella otra que con sangre entra
y que viene en la letra de los libros,
relegados, mirados con desdén,
cuando salir afuera, adonde fuera,
era abrir una puerta
para que la poesía disuelta por el mundo
en partículas tenues e invisibles
me llenara la casa de colores.

En ese tiempo yo encendía hogueras
Por ver brillar el fuego momentáneo,
por gozar de su luz y su color,
y acaso en una de ellas
quemara indiferente
los libros que ahora busco
en esta tarde rota, deshabitada, gris.

Me acuerdo de sus lomos cenicientos,
nunca los puse en orden,
eran muchos, ¡qué agobio!
Se caían al suelo algunas veces,
tratando de llamarme la atención,
llamaban pertinaces,
como cuando nos ronda
la idea de la muerte,
tropezaba con ellos
y no les hacía caso.

Los libros de poesía que perdí
ahora no los encuentro
en esta tarde rota.
Es su venganza.



 Carmen Martín Gaite nació en Salamanca el 8 de diciembre de 1925 Se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad de Salamanca, donde conoció a Ignacio Aldecoa y a Agustín García Calvo. En esa universidad tuvo además su primer contacto con el teatro participando como actriz en varias obras. Colaboró en varias revistas como Trabajos y Días en Salamanca y Revista Nueva en Madrid. Se trasladó a esta ciudad en 1950 y se doctoró en la Universidad de Madrid con la tesis Usos amorosos del XVIII en España. Ignacio Aldecoa, cuya obra estudiaría posteriormente, la introdujo en su círculo literario, donde conoció a Alfonso Sastre, Juan Benet, Medardo Fraile y Jesús Fernández Santos y Rafael Sánchez Ferlosio, con quien se casó en 1954. De esta manera se incluyó en la que sería conocida como la Generación del 55 o Generación de la Posguerra.

Entre otros logros, Martín Gaite destaca por haber sido la primera mujer a la que se le concede el Premio Nacional de Literatura con El cuarto de atrás en 1978, y por haber ganado en 1994 el Premio Nacional de las Letras por el conjunto de su obra. Fue una de las personas más, y mejor, premiadas del mundo de la literatura; obtuvo el Príncipe de Asturias en 1988 compartido con el poeta gallego José Ángel Valente [1929-2000], elPremio Acebo de Honor en 1988 como reconocimiento a toda su obra, el Premio Castilla y León de las Letras en 1992, Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes en 1997, Pluma de Plata del Círculo de la Escritura otorgada en junio de 1999 y cuya ceremonia fue retransmitida por videoconferencia a través de Internet, algo sin precedentes, hasta aquel momento, en el mundo literario. Con su ensayo Usos amorosos de la posguerra española recibió en 1987 el Premio Anagrama de Ensayo y el Libro de Oro de los libreros españoles. Esta obra dispara sus ventas, y desde entonces las obras de Carmen Martín Gaite están siempre entre las más vendidas en España, siendo espectacular su éxito en la Feria del libro de Madrid, donde solía ser su obra de cada temporada la más vendida de la feria.