'... las estrellas para quien las trabaja', Juan Carlos Mestre, poeta

jueves, julio 25, 2013

Cosecha de Verano

Este próximo lunes día 29 de julio, a las 20:00 h., en la terraza de La Normandie, C/Escultor Viciano, 7, Castellón, se presentará 'Cosecha de verano' colección de relatos publicado por Editorial Unaria, donde tengo el honor de participar. En otoño, se presentará en Madrid, Barcelona, Valencia y otras ciudades.
El PVP es de 12€. Autores y la editorial donaremos 2€ por libro a la ONG Agua Pura.



miércoles, julio 24, 2013

Y va creciendo …



Y va creciendo
Esa necesidad de decir tu nombre
En la noche húmeda, iluminada
Como ojos sorprendidos
Por esta inesperada irrupción de tus manos
La piel palpitante y caliente
En la que me envuelves
Decir tu nombre
Desde mis rincones mas secretos.
Estoy deseando perderme en tu aliento
Borracha de amor
                De deseos
               De vida
Reírme a borbotones
Con esta pasión recién descubierta
Derramarme en brotes de luna
Ser una con tu esencia
Florecer hecha naturaleza
Sembrarme en ti y echar raíz


 © Annie Altamirano, Salamanca 2013 Todos los derechos reservados
Poema escrito para el 2º Encuentro Poético 'Luna de amantes', 23 de julio de 2013

Foto © Carlos Blanco Sánchez, Salamanca 2013

2º Encuentro Poético 'Luna de Amantes'

Anoche, día 23 de julio, con la luna llena en su apogeo, SonLetras cumplimos con el ritual que comenzamos el año pasado: reunirnos en el Huerto de Calixto y Melibea el día de plenilunio del mes de julio de cada año para homenajear a la poesía, al amor y a los amantes. 


Fue así que escribimos poemas especiales para esa noche y a las 22:00 horas comenzamos el recital. Nos acompañó mucha gente cosa que nos sorprendió muy agradablemente. La gente que pasaba de visita de pronto se encontraba con el recital y se quedaba. Otros fueron especialmente. A todos nuestro agradecimiento. 



Y allí estuvimos Nati, Maribel, Benito, Luis, Carlos Toño y yo con la participación de Laura, la hija de Benito, quien con su padre dramatizaron una pieza medieval escrita por Benito. 












Luis Fiz, gran guitarrista clásico, nos deleitó con Recuerdos de la Alhambra y nos acompañó mientras leíamos. 




Maribel, Toño y Benito se vistieron para la ocasión y pasearon por la ciudad para sorpresa de mucha gente. 













Fotos ©Carlos Blanco Sánchez y Benito González García

domingo, julio 21, 2013

viernes, julio 19, 2013

5 sirenitas para Alfonsina

Ayer jueves 18 a las 20.30 se realizó en el Ateneo de Salamanca un homenaje a la memoria de la gran poeta argentina y una de las tres poetas mayores de las letras hispanoamericanas: Alfonsina Storni. 




El acto comenzó con una breve pero hermosa presentación audiovisual  preparada por el presidente del Ateneo y gran amigo, Luis Gutiérrez, con la versión de Ainhoa Arteta de "Alfonsina y el mar". Luego intervine haciendo una semblanza de la vida y la obra de Alfonsina para luego dar paso a algunos amigos que leyeron una selección de poemas. 


 Alfonsina Storni (1892-1938) es una de las voces femeninas más potentes de la poesía en lengua española de las primeras décadas del siglo XX. Su vinculación con el Modernismo, en medio de la euforia vanguardista que se apoderaba de los jóvenes poetas argentinos de su tiempo, hizo que se le diera menos importancia de la que merecía. 

De las heridas y de la incomprensión padecidas por Alfonsina Storni emerge la fuerza de su voz, la cadencia de unos versos que pueden ser grito de protesta, canto a la vida, amor a la naturaleza, o reivindicación del derecho de la mujer a convertirse en sujeto del deseo, en una tentativa de conquistar la libertad para decidir su destino.

 La personalidad literaria de Alfonsina Storni tiene, todavía, algunos aspectos que no han sido investigados. Sus trabajos periodísticos, si bien carecen del valor literario que ella misma, sagazmente, adjudicó a los que incluyó en su Antología, sirven para seguir el rastro de un pensamiento que fue, para su época, de avanzada.

 Y lo fue por el hecho de que, por un lado, en la poesía escrita por mujeres, nadie tomó con su claridad de juicio la defensa de un orden más justo y menos ambiguo para la mujer. En su poesía, esta defensa se lleva a cabo a través del despliegue de los sentimientos; en cambio, en sus colaboraciones periodísticas -cuentos y notas-, y pese a las limitaciones con las que seguramente contaría, se permite desarrollar algunas ideas. En ellas no es complaciente con la mujer, sino que le exige ponerse a la altura de sus posibilidades y entregarse de lleno al cultivo de una personalidad que desdeñe los rasgos de infantilismo e indefensión que la han consagrado como víctima perpetua del hombre.

El tema principal en la poesía de Storni es la crítica a la concepción patriarcal del amor hombre/mujer, con todas sus variantes, pero poniendo el acento en las dificultades que a la relación le traen la soberbia masculina y su incapacidad de lealtad. 


VERSOS OTOÑALES

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Buenos Aires 



Manuscrito del poema Buenos Aires 


Buenos Aires es un hombre
Que tiene grandes las piernas,
Grandes los pies y las manos
Y pequeña la cabeza.

(Gigante que está sentado
Con un río a su derecha,
Los pies monstruosos movibles
Y la mirada en pereza.)

En sus dos ojos, mosaicos
De colores, se reflejan
Las cúpulas y las luces
De ciudades europeas.

Bajo sus pies, todavía
Están calientes las huellas
De los viejos querandíes
De boleadoras y flechas.

Por eso cuando los nervios
Se le ponen en tormenta
Siente que los muertos indios
Se le suben por las piernas.

Choca este soplo que sube
Por sus pies, desde la tierra,
Con el mosaico europeo
Que en los grandes ojos lleva.

Entonces sus duras manos
Se crispan, vacilan, tiemblan,
¡A igual distancia tendidas
De los pies y la cabeza!

Sorda esta lucha por dentro
Le está restando sus fuerzas,
Por eso sus ojos miran
Todavía con pereza.

Pero tras ellos, velados,
Rasguña la inteligencia
Y ya se le agranda el cráneo
Pujando de adentro afuera.

Como de mujer encinta
No fíes en la indolencia
De este hombre que está sentado
Con el Plata a su derecha.

Mira que tiene en la boca
Una sonrisa traviesa,
Y abarca en dos golpes de ojo
Toda la costa de América.

Ponle muy cerca el oído:
Golpeando están sus arterias:
¡Ay, si algún día le crece
Como los pies, la cabeza!



Alfonsina Storni




miércoles, julio 17, 2013

UNA ESPAÑOLADA PARA ANNIE - Toño Blázquez

Comparto aquí el poema que me regalara ayer mi querido amigo y gran poeta Toño Blázquez con motivo de haber recibido la ciudadanía española. 

¡Gracias, Toño! 

A favor de pronóstico te recibo,
entras en una forma nueva de coraje,
en una dicha que asume el andamiaje
de subir a caballo y pisar mal el estribo.

Columpio en el aire tres palmeras
y te invito a sufrir y ser la luna,
espejo que embaraza la niña de tus ojos
en una piedra o encina…puño de abrojos

que sueña fandangos crujidos en la sierra.
Toma beso de amigo en quimera y trasiego
de ilusión y gozo…que soñar no empaña

el orgullo y la luz de ser en una tierra
que formó verso y cantar de ciego
y que, a pesar de todo, se sigue llamando España.


Toño Blázquez. 16/7/2013


El jueves 18  a las 20,30h, tendrá lugar en el Ateneo de Salamanca una jornada poética. Se conmemora el 75 aniversario de la muerte de la mítica poeta argentina Alfonsina Storni. El Ateneo quiere recordar la figura y la obra de este importante escritora leyendo una selección de sus poemas y hablando de una época en la que la mujer lo tenía muy difícil si quería dedicarse a escribir. Introducirá el acto la profesora y poeta argentina Annie Altamirano.




FRENTE AL MAR

Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.

Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
"Piedad, piedad para el que más ofenda".

Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.

¿Ves al vulgar? Ese vulgar me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.

Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.

Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.

Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.

Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza,
¡Aire de mar!... ¡Oh tempestad, oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.

Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y equivoca
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!

Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele.

Alfonsina Storni - 1892 - 19398


sábado, julio 13, 2013

No me hago cargo

No me hago cargo
dijo una mujer muy sabia
al cumplir noventa.
Hago mías las palabras
con bastantes menos.
No me hago cargo
aún en esos días
en que me vence el desaliento
al ver la imagen
que refleja impiadoso
el escaparate
o las arrugas traicioneras
que aparecen sin aviso
en una foto tomada por sorpresa.
No me hago cargo.
La mujer que viaja en este envase por la vida
rondará los cuarenta y tantos,
no muchos.
No ayuda sentir el aire de superioridad
de las mas jóvenes
(ellas con suerte también llegarán
aunque no lo saben),
la casi total invisibilidad para todos los demás,
no robar ni siquiera una mirada.
A mis cuarenta y dieci… todavía tengo ganas
y alguna locura pendiente.
A pesar de todo
no me hago cargo. 

© Annie Altamirano, Salamanca 2013 Todos los derechos reservados


viernes, julio 12, 2013

Homenaje a Félix Grande


Este domingo SonLetras junto a un grupo de amigos, rendirá homenaje al poeta Félix Grande García. 
Félix Grande nació en Escurial de la Sierra en 1925, en el seno de una familia humilde pero con espíritu viajero y gran curiosidad por conocer cosas nuevas.

Los recuerdos hermosos nunca pesan.
Son como lagrimones de añoranza
que, mansamente sobrios,
disipan la amargura.
                  Y la nostalgia.

Su padre, Severo Grande, era zapatero y su madre, Ramona García, se dedica a cuidar de la familia. Pasa su infancia en el pueblo, junto a sus hermanos, de los que era el mayor, Isabel y Severiano, el escultor, y allí asiste a la Escuela Primaria.

En 1944 se traslada a Salamanca con su familia. Al principio alquilan una casa para más tarde construir la suya propia en el barrio de Chamberí, Camino de las Alambres. Por eso se le conoce, como el 'poeta de Chamberí'.

El campo es una tarde aprisionada
de lunas
y misterio.

Félix Grande, el poeta que supo plasmar con sus palabras sensaciones de luz y de añoranza "El silencio me duele,  /  si supieras que tengo todavía sed de pinos..."  o evocar hermosas imágenes que quedaron grabadas en su infancia "Amapolas dormidas. Hay estrellas  /  sembradas en los surcos".

Autor de obras como 'Las piedras'; 'Música amenazada'; 'Blanco Spirituals'; 'Horacio Martí'; 'Poesía completa: 1958-1984'; 'Fábula' para finalizar su creación poética con 'Sinfonía de amor', publicado en 2001 por Caja Duero con un prólogo Sánchez Zamarreño.

Félix Grande, el poeta de Salamanca que aún quedaba tras dejarnos Aníbal Núñez, Adares y hace bien poco José Miguel Ullán, pero quedan las palabras:

    Se borrarán  los astros, se secarán las fuentes,
    dejará de ser bello el cielo azul de abril
    pero las palabras grandes y los sentires bellos
    son, como Dios, eternos y no tendrán fin.

viernes, julio 05, 2013

Pensamientos y más, del poemario “Está rompiendo el alba” - Manolo Madrid

Emigrante de oro,
que perdiste la patria
por una hacienda;
volaba el pájaro guaraní,
lloraba en el Iguazú,
entre índigos aleteos
y brillos esmeraldas,
catarata dorada
y arco iris que la enmarca
para llegar a tiempo
al encuentro de su amada;
y quizá me digan viejo,
pero bueno,
si no lo siento, la vida sigue,
no sé hasta cuando,
hasta dejarme yerto.
Y quise comer calafate
por volver a verte de nuevo,
allá, en la esquina tan larga,
por debajo de una Pampa,
azulados frutos
de la Tierra del Fuego;
¡bebe una copa de vino!,
susurraba el viento,
para que te ayude luego
a dormir vencido.
Pero vos,
decidme una mentira
que me ayude a pasar la noche
para nacer al nuevo día:
sonaban arpegios de guitarra
y suspiros de bandoneón
entre olvidados ecos,
apresurados pasos
hoscas miradas en un corredor,
con cielos de arpa artesonados
y ahora, ha pasado el metro
con su aliento sofocado.



Manolo Madrid es escritor y poeta, oriundo de la ciudad de Zamora, a quien tuve el gusto de conocer en la X Maratón de Poesía de Valladolid en Casa de Zorrilla. Este es un poema que escribió sobre Argentina y que, al saber que yo era de allí, gentilmente me envió y me ha permitido compartir. Un abrazo, amigo poeta. 

Alfonsina Storni - 29 de Mayo de 1892 - 25 de Octubre de 1938

Esta poeta argentina nacida en 1892 en Suiza es uno de los íconos de la literatura posmodernista. Con una infancia difícil y con carencias y luego una vida con recurrentes enfermedades, su poesía está impregnada de lucha, audacia, amor y una reivindicación del género femenino.





Su primer libro, La inquietud del rosal, publicado con grandes dificultades económicas, apareció en 1916. En un homenaje al novelista Manuel Gálvez, por primera vez en Buenos Aires, en esta clase de reuniones, aparece Alfonsina recitando con aplomo sus propios versos. En junio de 1916, aparece en Mundo Argentino un poema titulado «Versos otoñales». Aunque los versos son apenas aceptables, sorprende su capacidad de mirarse por dentro, que por entonces no era común en los poetas de su generación. Su voluntad no la abandona, y sigue escribiendo. En mejores condiciones publica El dulce daño, en 1918.

En el año 1923, la revista Nosotros, que lideraba la difusión de la nueva literatura argentina, y con hábil manejo formaba la opinión de los lectores, publicó una encuesta, dirigida a los que constituyen «la nueva generación literaria». La pregunta está formulada sencillamente: «¿Cuáles son los tres o cuatro poetas nuestros, mayores de treinta años, que usted respeta más?».

Alfonsina Storni tenía en ese entonces treinta y un años recién cumplidos, es decir, que apenas bordeaba la cifra exigida para constituirse en «maestro de la nueva generación». Su libro Languidez, de 1920, había merecido el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura, lo que la colocaba muy por encima de sus pares. Muchas de las respuestas a la encuesta de Nosotros coinciden en uno de los nombres: Alfonsina Storni.

1925 fue el año de la publicación de Ocre, un libro que marca un cambio decisivo en su poesía.Alfonsina intervino en la creación de la Sociedad Argentina de Escritores y su participación en el gremialismo literario fue intensa. 





En la Peña del café Tortoni conoció a Federico García Lorca, durante la permanencia del poeta en Buenos Aires entre octubre de 1933 y febrero de 1934. Le dedicó un poema, «Retrato de García Lorca», publicado luego en Mundo de siete pozos (1934). Allí dice: «Irrumpe un griego /por sus ojos distantes (…). Salta su garganta /hacia afuera /pidiendo /la navaja lunada /aguas filosas (…). Dejad volar la cabeza, /la cabeza sola /herida de hondas marinas /negras…».

El veintiséis de enero de 1938, en Colonia, Uruguay, Alfonsina recibe una invitación importante. El Ministerio de Instrucción Pública ha organizado un acto que reunirá a las tres grandes poetisas americanas del momento, en una reunión sin precedentes: Alfonsina, Juana de Ibarbourou y Gabriela Mistral. La invitación pide «que haga en público la confesión de su forma y manera de crear». Tiene que prepararse en un día y, llena de entusiasmo, escribe su conferencia sobre una valija que ha puesto en las rodillas. Divertida, encuentra un título que le parece muy adecuado: «Entre un par de maletas a medio abrir y las manecillas del reloj».

Hacia mitad de año apareció Mascarilla y trébol y una Antología poética con sus poemas preferidos. Los meses que siguen fueron de incertidumbre y temor por la renuencia de la enfermedad, padecía cáncer de mama. El 23 de octubre viajó a Mar del Plata y hacia la una de la madrugada del martes veinticinco Alfonsina abandonó su habitación y se dirigió al mar. Esa mañana, dos obreros descubrieron el cadáver en la playa. A la tarde, los diarios titulaban sus ediciones con la noticia: «Ha muerto trágicamente Alfonsina Storni, gran poetisa de América».





Alfonsina Storni - Poemas



S Á B A D O

Me levanté temprano y anduve descalza
Por los corredores: bajé a los jardines
Y besé las plantas
Absorbí los vahos limpios de la tierra,
Tirada en la grama;
Me bañé en la fuente que verdes achiras
Circundan. Más tarde, mojados de agua
Peiné mis cabellos. Perfumé las manos
Con zumo oloroso de diamelas. Garzas
Quisquillosas, finas,
De mi falda hurtaron doradas migajas.
Luego puse traje de clarín más leve
Que la misma gasa.
De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo
Mi sillón de paja.
Fijos en la verja mis ojos quedaron,
Fijos en la verja.
El reloj me dijo: diez de la mañana.
Adentro un sonido de loza y cristales:
Comedor en sombra; manos que aprestaban
Manteles.
Afuera, sol como no he visto
Sobre el mármol blanco de la escalinata.
Fijos en la verja siguieron mis ojos,
Fijos. Te esperaba.



ALMA DESNUDA

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al inviemo que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
Con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega,

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.



CARTA LÍRICA A OTRA MUJER

Vuestro nombre no sé, ni vuestro rostro
Conozco yo, y os imagino blanca,
Débil como los brotes iniciales,
Pequeña, dulce... Ya ni sé... Divina.
En vuestros ojos placidez de lago
Que se abandona al sol y dulcemente
Le absorbe su oro mientras todo calla.
Y vuestras manos, finas, como aqueste
Dolor, el mío, que se alarga, alarga,
Y luego se me muere y se concluye
Así, como lo veis; en algún verso.
Ah, ¿sois así? Decidme si en la boca
Tenéis un rumoroso colmenero.
Si las orejas vuestras son a modo
De pétalos de rosas ahuecados...
Decidme si lloráis, humildemente.
Mirando las estrellas tan lejanas.
Y si en las manos tibias se os aduermen
Palomas blancas y canarios de oro.
Porque todo eso y más, vos sois, sin duda:
Vos, que tenéis el hombre que adoraba
Entre las manos dulces, vos la bella
Que habéis matado, sin saberlo acaso,
Toda esperanza en mí... Vos, su criatura.
Porque él es todo vuestro: cuerpo y alma
Estáis gustando del amor secreto
Que guardé silencioso... Dios lo sabe
Por qué, que yo no alcanzo a penetrarlo.
Os lo confieso que una vez estuvo
Tan cerca de mi brazo, que a extenderlo
Acaso mía aquélla dicha vuestra
Me fuera ahora... ¡sí! acaso mía...
Mas ved, estaba el alma tan gastada
Que el brazo mío no alcanzó a extenderse:
La sed divina, contenida entonces,
Me pulió el alma... ¡Y él ha sido vuestro!
¿Comprendéis bien? Ahora, en vuestros brazos
El se adormece y le decís palabras
Pequeñas y menudas que semejan
Pétalos volanderos y muy blancos.
Acaso un niño rubio vendrá luego
A copiar en los ojos inocentes
Los ojos vuestros y los de él
Unidos en un espejo azul y cristalino...
¡Oh, ceñidle la frente! ¡Era tan amplia!
¡Arrancaban tan firmes los cabellos
A grandes ondas, que a tenerla cerca
No hiciera yo otra cosa que ceñirla!
Luego dejad que en vuestras manos vaguen
Los labios suyos; él me dijo un día
Que nada era tan dulce al alma suya
Como besar las femeninas manos...
Y acaso, alguna vez, yo, la que anduve
Vagando por afuera de la vida,
-Como aquellos filósofos mendigos
Que van a las ventanas señoriales
A mirar sin envidia toda fiesta-
Me allegue humildemente a vuestro lado
Y con palabras quedas, susurrantes,
Os pida vuestras manos un momento,
Para besarlas, yo, como él las besa...
Y al recubrirlas, lenta, lentamente,
Vaya pensando: aquí se aposentaron
¿Cuánto tiempo?, sus labios, ¿cuánto tiempo
En las divinas manos que son suyas?
¡Oh, qué amargo deleite, este deleite
De buscar huellas suyas y seguirlas
Sobre las manos vuestras tan sedosas,
Tan finas, con sus venas tan azules!
Oh, que nada podría, ni ser suya,
Ni dominarle el alma, ni tenerlo
Rendido aquí a mis pies, recompensarme
Este horrible deleite de hacer mío
Un inefable, apasionado rastro.
Y allí en vos misma, sí, pues sois barrera,
Barrera ardiente, viva, que al tocarla
Ya me remueve este cansancio amargo,
Este silencio de alma en que me escudo,
Este dolor mortal en que me abismo,
Esta inmovilidad del sentimiento
¡Que sólo salta, bruscamente, cuando
Nada es posible!



VOY A DORMIR
Dientes de flores, cofia de rocío, 
manos de hierbas, tú, nodriza fina, 
tenme prestas las sábanas terrosas 
y el edredón de musgos escardados. 

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame. 
Ponme una lámpara a la cabecera; 
una constelación; la que te guste; 
todas son buenas; bájala un poquito. 

Déjame sola: oyes romper los brotes... 
te acuna un pie celeste desde arriba 
y un pájaro te traza unos compases 

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo: 
si él llama nuevamente por teléfono 
le dices que no insista, que he salido...