'... las estrellas para quien las trabaja', Juan Carlos Mestre, poeta

miércoles, febrero 25, 2015

Paseando por Madrid I Librería San Ginés

Clásicos de teatro y literatura. Primeras ediciones de Benito Pérez Galdós. Rarezas para lectores exigentes o posters para turistas sin mucha prisa, siempre, por supuesto, de segunda mano. 



La Librería San Ginés es, una parte de la historia de la calle Arenal de Madrid. Dentro de los primeros metros de los 60 que tiene el Pasadizo de San Ginés se encuentra la famosa esquina de la librería, la terraza con los puestos y las estanterías. Fue fundada hace más de trescientos años, en 1650, por Diego Logroño, su primer propietario. La librería San Ginés actualmente vende incluso ejemplares descatalogados.



Está adosada al muro de la iglesia dedicada a San Ginés de Arlés y conserva su estructura original. No tiene más de un par de metros en su interior, lo justo para abrir y cerrar la puerta y tener una silla donde leer y observar los ejemplares que están en la terraza. Almacena sólo una parte de la mercancía, ya que las estanterías exteriores recogen gran cantidad, al igual que en las mesas.



Se pueden encontrar clásicos de la literatura y el teatro, fotos de Madrid antiguo, revistas, cómics, enciclopedias, atlas, diccionarios, libros de teatro y tauromaquia, fotos antiguas, libros en distintos idiomas o biblias. Se clasifican por temas y por precio. Los más llamativos son los que cuestan 3 y 5 euros, aunque también hay un grupo de precios variados que rondan los 20 euros y más caros los tomos grandes.




Esta librería ya ha pasado a ser un hito turístico. Siempre hay gente sacando fotos, incluida quien escribe que no pierde oportunidad de revolver entre las cajas a la caza de algún libro interesante y ya que está, sacar la enésima foto de la librería. Y en días de frío, creo que no hay nada mejor que pasear por el centro, comprar un libro aquí e irse a leer y tomar un buen chocolate con churros unos metros cuesta arriba en la Chocolatería San Ginés. 



miércoles, enero 07, 2015

Y va creciendo …

Y va creciendo
Esa necesidad de decir tu nombre
En la noche húmeda, iluminada
Como ojos sorprendidos
Por esta inesperada irrupción de tus manos
La piel palpitante y caliente
En la que me envuelves
Decir tu nombre
Desde mis rincones más secretos.
Estoy deseando perderme en tu aliento
Borracha de amor
                De deseo
Deseo
Reírme a borbotones
Con esta pasión recién descubierta
Derramarme en brotes de luna
Ser una con tu esencia
Florecer hecha naturaleza

Sembrarme en ti y echar raíz

© Annie Altamirano



sábado, enero 03, 2015

Vargas Blues Band



2015, Miradas de artistas para un año que comienza - José Amador Martín Sánchez

En su blog 'Crear en Salamanca', José amador Martín Sánchez publica hoy un precioso trabajo de video montaje con fotos y pinturas de Miguel Elías y Rosa Gómez y poemas de varios poetas de Salamanca, entre los cuales me cuento.


Gracias, Jose Amador Martin Sanchez, por invitarme a participar. Un abrazo para tí, para los artistas de la imagen Miguel Elias y Rosa Gómez y los de la palabra. Feliz 2015!


video

ttp://www.crearensalamanca.com/2015-miradas-de-artistas-para-un-ano-que-comienza-video-montaje/

viernes, diciembre 05, 2014

Algunos de mis poemas publicados en Crear en Salamanca, blog de José amador Martín


Azul ausente

Con la luz del sur ardiendo en la memoria
y el resplandor que ciega desde las doradas piedras,
siento la ausencia salina de la bruma costera,
del oleaje en sudestada.
Llega otro verano.
El tiempo se consume de un modo distinto.
El tedio del secano,
lento y abrasado,
dormita la siesta en los rincones.
Busco aromas familiares
pero han mudado latitudes.
Enero ausente es julio.
No se pueden conciliar los contrarios.
Salina ausencia.
Oleaje ausencia.

Azul ausencia que me habita.


Memoria del sur

Miro por la ventana.
La luz reverbera sobre el asfalto caliente
reflejo blanco de una siesta análoga.
El canto de las chicharras anuncia bochorno.
Siento el fresco temprano de las mañanas,
el olor a lavanda y romero,
la efímera floración de las glicinas.
Se hacen lentas las horas
como el viaje lento de un tren
cruzando el valle.
Me adormece el zumbido hipnótico
de los abejorros en la parra,
los truenos rolando en las sierras azules.
Un pueblo del sur, el viento,
el eco de las ranas nocturnas,
una mujer regando las rosas
a principios de octubre,
sus ojos me miran desde lejos.
Los olores de antaño se esconden en los roperos
y es aquel otro estío,
demorado y distinto,
con tanto sur en la memoria.

4

Pinturas del maestro Miguel Elias

Mas poemas y pinturas en: http://www.crearensalamanca.com/poemas-de-la-hispano-argentina-annie-altamirano-pinturas-de-miguel-elias/

lunes, diciembre 01, 2014

¿Por qué apostar por el cuento? - Víctor G. (@libresdelectura)

¿Qué hubiera sido de Rayuela sin El Perseguidor? Y por consiguiente; ¿qué hubiera sido de Cortázar sin Poe?

Pocas veces nos paramos a pensar en la magnificencia de algo como el cuento. Muy pocas, en qué sería de la Literatura sin este humilde género. El cuento, de la mano de la leyenda, ha sido el germen que ha dado todo lo que conocemos actualmente por Literatura. Conocemos cuentos de los egipcios, babilonios, asirios, hititas, cananeos e incluso olmecas. Por todas partes del mundo se volcó la necesidad de contar (nunca mejor dicho), de manera sencilla y entendible, el origen de sus mundos o cualquier historia fundamental, a partir de una narración breve y fácil de recordar y, por tanto, de propagar.
Decía Jorge Bucay que “los cuentos ayudan a dormir a los niños, y despiertan a los adultos”. Y no le faltaba razón. Pero podemos añadir que los cuentos ayudan a mantener viva esa poderosa llama que provoca que todo el entorno de los niños sea una fantasía de maravillas constantes. Al fin y al cabo; ¿qué deseamos más los adultos que tener esa imaginación que teníamos cuando éramos pequeños?

Con su introducción, su nudo y su desenlace bien marcados. Con sus pocos y sencillos personajes, sus vitales diálogos y su final enigmático. El cuento es aquella narración que, tal y como defendía el anteriormente mencionado Julio Cortázar, si fuera una pelea de boxeo ganaría por KO, siendo la novela la que ganaría por puntos.

Hablábamos de ese imprescindible final enigmático, a lo que se refiere el gran Edgar Allan Poe cuando afirma que el cuento debe aprovechar su brevedad para, al acabar, dejar en el lector una semilla que, aún sin él ser consciente, irá creciendo hasta crear en él un conocimiento fruto de la experiencia lectora. Otros grandes autores se han rendido al género: como Borges, quien veía el cuento como algo “por encima de mis poderes”; o Faulkner, el cual defendía el cuento por encima de la novela, ya que esta última, por su extensión, “puede ser más descuidada y dejar escoria y lo superfluo, que sería desechable. Pero en un cuento casi todas las palabras deben estar en su ubicación exacta”. Y estos únicamente serían dos ejemplos de los Wilde, Melville, Shelley, Chesterton, Bradbury, Kafka, Hemingway, etc., etc., que de tan brillante oro han bañado nuestra Literatura.


Si crees, como el escritor y periodista italiano Mempo Giardinelli, “que el cuento es el género literario más moderno y el que mayor vitalidad posee”, y que gracias a él conocemos la quintaesencia de todos aquellos autores transmitida a los que ahora adulamos; no dejes escapar la oportunidad de entrar en esta sección de nuestra web. Sección en la que a partir de hoy se intentará acercar lo más emblemático de la historia del cuento con las noticias más recientes de todas aquellas novedades en relación a un género que lleva tatuada la máxima que a todos, en mayor o menor medida, se nos ha recalcado alguna vez: “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.

fuente: culturamas

¿Los 40 mejores cuentos de todos los tiempos?

Los 40 mejores cuentos de todos los tiempos, en la lista publicada por diferentes medios norteamericanos, incompleta y discutible, como todas las demás

“Signos y Símbolos“, de Vladimir Nabokov  

“Un hombre bueno es difícil de encontrar“, de Flannery O’Connor

“Las nieves del Kilimanjaro“, de Ernest Hemingway

“La mosca” por Katherine Mansfield:

“En la colonia penitenciaria” de Franz Kafka:

“Un artista del hambre” de Franz Kafka

“El cojo entrará primero” por Flannery O’Connor:   

“La Lotería” por Shirley Jackson

“El empleo de la fuerza“, de William Carlos Williams

“El Ganador Rockinghorse” por DH Lawrence

“The Yellow Wallpaper” por Charlotte Perkins Gilman

“¿Adónde vas, ¿dónde has estado? Por Joyce Carol Oates

“La célebre rana saltarina del condado de Calaveras” de Mark Twain
“Rikki-Tikki-Tavi” de Rudyard Kipling

“El Cuerpo” de Stephen King

“La leyenda de Sleepy Hollow” de Washington Irving

“El sonido del trueno” de Ray Bradbury
“La vida secreta de Walter Mitty” de James Thurber

“El juego más peligroso” de Richard Connell

“Tres Preguntas” de León Tolstoi

“La caída de la Casa Usher” de Edgar Allan Poe
“La nariz”, de Nikolai Gogol

“El diamante tan grande como el Ritz“, de F. Scott Fitzgerald

“El Espejo” de Anton Chejov

“El Sur” de Jorge Luis Borges

“El nadador“, de John Cheever

“Para construir un fuego” de Jack London

“El ruiseñor y la rosa” de Oscar Wilde

“Meneseteung” de Alice Munro

“El hombre feliz“, de Jonathan Lethem

“El segundo ataque Panadería” de Haruki Murakami

“Brokeback Mountain” de Annie Proulx

“La Historia” por Amy Bloom

“El collar” de Guy de Maupassant

“Una Ocurrencia en Owl Creek Bridge” por Ambrose Bierce

“La pata del mono” por WW Jacobs

“Pastoralia” por George Saunders

“El hombre del Sur” por Roald Dahl


“El regalo de los Reyes Magos“, de O. Henry

martes, octubre 28, 2014

Dylan Thomas

Dylan Marlais Thomas was a Welsh poet and writer who was born in the Uplands area of Swansea, Glamorgan, Wales, on 27 October 1914. In addition to poetry, he wrote short stories and scripts for film and radio, which he often performed himself. His public readings, particularly in America, won him great acclaim; his sonorous voice with a subtle Welsh lilt became almost as famous as his works. His best-known works include the "play for voices" Under Milk Wood and the celebrated villanelle for his dying father, "Do not go gentle into that good night". Appreciative critics have also noted the craftsmanship and compression of poems such as "In my Craft or Sullen Art", and the rhapsodic lyricism in "And death shall have no dominion" and "Fern Hill".




Do not go gentle into that good night

Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.

Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.

Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.

Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.

Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.

And you, my father, there on that sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.

Rage, rage against the dying of the light.

Dylan Thomas

Dylan Thomas nació en Swansea, Gales, en octubre de 1914.Heredó de su padre, un profesor  y frustrado poeta inglés, la capacidad intelectual y literaria.
Poco tiempo después de terminar estudios básicos se casó,  y con el fin de sostener su familia, alternó la actividad literaria con trabajos diversos como actor, reportero, guionista y periodista radial.
Su lenguaje es muy rico y sonoro, y las imágenes alcanzan a veces una belleza difícil de igualar. A cambio, la lectura resulta a veces un poco complicada. Su primera colección poética "Dieciocho poemas", data de 1934. Siguieron luego, "Veinticinco poemas" en 1936, y "Mapa de amor" en 1939. Después de la Segunda Guerra mundial se dio a conocer  como brillante poeta y dramaturgo, mientras ocupaba una plaza  en la BBC de Londres. A partir de 1950 realizó varias giras de recitales poéticos por los Estados Unidos. "Muertes y entradas" en 1946, "En el sueño campestre" en 1951 y "Bajo el bosque lácteo", publicada después de su muerte, constituyen la parte más importante de su obra.
Su vida licenciosa y dedicada al alcohol, lo condujo a la muerte, ocurrida en Nueva York, en noviembre de 1953.




Y la muerte no tendrá dominio (Versión de Elizabeth Azcona Cranwell)

Y la muerte no tendrá dominio.
Los hombres desnudos han de ser uno solo
con el hombre en el viento y la luna poniente;
cuando sus huesos queden limpios y los limpios huesos se dispersen,
ellos tendrán estrellas en el codo y en el pie;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar de nuevo surgirán,
aunque se pierdan los amantes, no se perderá el amor;
y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Los que hace tiempo yacen
bajo los dédalos del mar no han de morir entre los vientos,
retorcidos de angustia cuando los nervios cedan,
atados a una rueda no serán destrozados;
la fe, en sus manos, ha de partirse en dos,
y habrán de traspasarles los males unicornes;
rotos todos los cabos, ellos no estallarán.
Y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Y las gaviotas no gritarán en los oídos
ni romperán las olas sonoras en las playas;
donde alentó una flor, otra flor tal vez nunca
levante su cabeza a los embates de la lluvia;
y aunque ellos estén locos y totalmente muertos
sus cabezas martillearán en las margaritas;
irrumpirán al sol hasta que el sol sucumba,
y la muerte no tendrá dominio.