'... las estrellas para quien las trabaja', Juan Carlos Mestre, poeta

sábado, agosto 29, 2015

Pasos


Me miro en la nada de tus ojos
y me asusta el asalto despiadado
de la indiferencia.

Voy mendigando una caricia,
la piel seca y cuarteada
como la suela de mis zapatos.

Ni siquiera olvido.

Daría todo el aire por un gesto,
la mentira piadosa de un beso,
por otra madrugada.

Se aleja tu espalda
y los amaneceres dejan
la misma huella que tus pasos
en los charcos
después de la lluvia. 


© Annie Altamirano

Poema inspirado en la foto de © Natividad Gómez Bautista




Primer Encuentro de Mujeres Poetas en Piedrahíta, Avila




El primer encuentro de mujeres poetas “Villa de Piedrahíta” celebrado el miércoles 18, fue un rotundo éxito. Más de un centenar de personas acudieron al auditorio municipal de la villa para escucharnos a las mujeres poetas y y a la magnífica cantautora Laura Castro.



Las poetas invitadas fuimos María Victoria Reyzabal, Paloma Serra, Ana Agustín, María José Cortés, Julieta Pellicer, Pilar Álvarez, Ana María Cuervo, Ana Apausa,  Miriam Almohalla, Ester Bueno, también organizadora, y una servidora. Recitamos ante un público entregado y maravilloso que pidió más poesía al finalizar el acto. Es la primera vez que veo que nadie se mueve al finalizar un recital!




El compromiso de una segunda edición de este encuentro “Villa de Piedrahíta” quedó afianzado ese día y se ha decidido que sea el 18 de agosto de 2016, ya que es el aniversario del asesinato de Federico García Lorca.




Quiero dar las gracias a Ester por organizar el encuentro e invitarme, a José Antonio Elvira, magnífico escultor, por la visita a su taller y el refrigerio, y al pueblo de Piedrahíta por la acogida. Gracias, gracias, gracias!


lunes, agosto 24, 2015

Jorge Luis Borges

El 24 de agosto de 1899 nacía en Buenos Aires el gran Jorge Luis Borges, en mi opinión, el mas grande escritor de lengua española del siglo XX y de los que vendrán!

video



Fundación mítica de Buenos Aires

¿Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.

Pensando bien la cosa, supondremos que el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo
con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.

Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron
por un mar que tenía cinco lunas de anchura
y aún estaba poblado de sirenas y endriagos
y de piedras imanes que enloquecen la brújula.

Prendieron unos ranchos trémulos en la costa,
durmieron extrañados. Dicen que en el Riachuelo,
pero son embelecos fraguados en la Boca.
Fue una manzana entera y en mi barrio: en Palermo.

Una manzana entera pero en mitá del campo
presenciada de auroras y lluvias y sudestadas.
La manzana pareja que persiste en mi barrio:
Guatemala, Serrano, Paraguay, Gurruchaga.

Un almacén rosado como revés de naipe
brilló y en la trastienda conversaron un truco;
el almacén rosado floreció en un compadre,
ya patrón de la esquina, ya resentido y duro.

El primer organito salvaba el horizonte
con su achacoso porte, su habanera y su gringo.
El corralón seguro ya opinaba Yrigoyen,
algún piano mandaba tangos de Saborido.

Una cigarrería sahumó como una rosa
el desierto. La tarde se había ahondado en ayeres,
los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.

A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y el aire.

video



domingo, agosto 23, 2015

De la rama pende amarillenta,
Los delicados nervios guardan un estertor verdoso.
El viento de noviembre arremete
inclemente.
El pecíolo obstinado resiste.

Abajo, las piedras escarchadas abren sus fauces
y esperan a que caiga
la última
              hoja
                      del

                           otoño              


© Annie Altamirano

Poema inspirado en la foto de © Natividad Gómez Bautista

Aquelarre Literario en la Cueva de Salamanca

El pasado día 20 de agosto, junto a mis amigos de SonLetras y el guitarrista Luis Fiz, realizamos un recital de poesía y cuentos de terror en la Cueva de Salamanca. 


Los textos leídos y dramatizados fueron: Fragmento del entremés de la CUEVA DE SALAMANCA de CERVANTES, LAS LETANIAS DE SATAN de CHARLES BAUDELAIRE, ESPIRAL de ENRIQUE ANDERSON IMBERT, TERROR de GUY DE MAUPASSANT, PESADILLA de CARLOS BLANCO SÁNCHEZ, LA DURMIENTE de EDGAR ALLAN POE, de BARRY PAIN: ROSE ROSE, de EMILY DICKINSON: MORÍ POR LA BELLEZA, EL ALMOHADÓN DE PLUMAS de HORACIO QUIROGA y CRIMEN EN LA CUEVA DE SALAMANCA de LUIS GUTIÉRREZ BARRIO.

Yo leí Terror y La durmiente. 



LA DURMIENTE – EDGAR ALLAN POE

A medianoche, en el mes de junio,
permanezco de pie bajo la mística luna.
Un vapor de opio, como de rocío, tenue,
se desprende de su dorado halo,
y, lentamente manando, gota a gota,
sobre la cima de la tranquila montaña,
se desliza soñolienta y musicalmente
hasta el universal valle.
El romero cabecea sobre la tumba;
la lila se inclina sobre la ola;
abrazando la niebla en su pecho
las ruinas se van a dormir.
Parecido a Leteo, ¡mira!, el lago
parece que se entrega a un sueño consciente
y no despertaría por nada del mundo.
¡Toda la belleza duerme! Y ¡mira dónde reposa
Irene, con sus destinos!
¡Oh, ilustre señora!, ¿cómo puede estar bien
esta ventana abierta a la noche?
El aire travieso, desde la cima de los árboles,
pasa riendo a través de la reja.
Aires incorpóreos, revoltoso brujo,
entran y salen de tu aposento revoloteando,
y mueve el dosel de las cortinas
tan caprichosamente -tan temerariamente-
por encima de la cercana y orlada cobertura
bajo la cual tu alma adormecida reposa escondida,
que, sobre el suelo y por las paredes abajo,
¡como fantasmas las sombras suben y bajan!
¡Oh, querida señora!, ¿no tienes miedo?
¿Por qué y qué estás tú soñando aquí?
¡Seguro que vienes de allende lejanos mares,
atraída por este jardín!
¡Extraña es tu palidez! ¡Extraño tu vestido!
¡Extraña, sobre todo, la longitud de tu trenza,
todo ese silencio solemne!
¡La señora duerme! ¡Oh, que pueda su dormir
que permanece, ser tan profundo
que el cielo la tenga bajo su sagrada protección!
Este aposento se preparó para otra más santa,
esta cama para otra más melancólica.
¡Rezo a Dios para que repose
con los ojos cerrados para siempre,
mientras los pálidos amortajados fantasmas pasan!
¡El amor mío duerme! ¡Oh, que pueda ella dormir,
tan profundamente como largo sea tu sueño!
¡Que los gusanos se deslicen hacia ella suavemente!
En lo profundo del bosque, oscuro y viejo
puede aparecer algún alto cofre para ella,
algún cofre que se abra frecuentemente
su negra tapa como unas alas,
triunfantes, sobre los pináculos de los palios,
de los grandiosos funerales de su familia
-algún sepulcro, remoto, solitario,
contra cuya tapa ella ha tirado
muchas piedras distraídas en su niñez-.
Alguna tumba de cuya chirriante puerta
ella no pueda forzar nunca más un eco,
temblando al pensar, ¡pobre niña de pecado!,
que eran los muertos que gemían dentro.



Terror -  Guy de Maupassant  
A cierto autor leía hasta muy tarde
era ya media noche y tuve miedo.
¿Miedo de qué?, no sé, pero fue horrible.
Presentí entre jadeos y estertores
Que pronto iba a pasar algo terrible…
Detrás de mí, creí sentir entonces
una rara presencia a mis espaldas
con una risa atroz y muy nerviosa :
mas no escuchaba nada, ¡Qué tortura !
Sentir que alguien tocaba mis cabellos,
con su mano llegando hasta mi hombro,
sentir que iba a morir si lo escuchaba.
Cada vez más cercano se inclinaba
y yo para salvarme no quería
dar vuelta mi cabeza, ni moverme.
Giraban con horror mis pensamientos
como aves en un cielo de tormenta,
un sudor frío congelaba el cuerpo
y en aquel cuarto sólo se escuchaba
castañetear mis dientes atrozmente.
Y de repente se escuchó un crujido
y di un grito de horror enloquecido 
como nunca se oyó salir de un pecho, 
para caer de espaldas, yerto y tieso.

Recital de SonLetras en Vitigudino



El día 10 de agosto, parte del grupo SonLetras fuimos a Vitigudino invitados por el Ayuntamiento para realizar un recital de poesía como parte del programa Vitigudino Cultural. 






El recital se realizó en el Parque Municipal, precioso por cierto y mas de noche y en verano. Nos sorprendió agradablemente la cantidad de gente que asistió, unas 150 personas, que nos escucharon atentamente leer poemas de Gloria Fuertes, Bécquer, Manuel Benítez Carrasco o Luis García Montero. 

Yo lei además tres poemas mío, uno de ellos, ciclo Lunar, mereció los aplausos entusiasmados y posteriores comentarios apreciativos del público, ¡especialmente de las damas de la concurrencia!


La segunda mitad del recital estuvo a cargo de Luis Mayol con un repertorio de blues y tangos que arrancó aplausos entusiasmados.