miércoles, marzo 21, 2018

XVIII Encuentro de Poetas en Red - Badajoz, España/ Elvas, Portugal


Badajoz acogió por primera vez el Encuentro Poetas en Red y lo hará, en esta ocasión pasando la frontera, llevándose a cabo en coordinación con nuestros vecinos portugueses.
Más de 70 poetas venidos de diferentes puntos de España y ahora también de Portugal, se dieron cita desde el viernes 16 hasta el domingo 18 de marzo en Badajoz.



Un encuentro cargado de rutas literarias, recitales de poesía, visitas culturales a los museos de la ciudad y a Elvas, municipio Patrimonio de la Humanidad. “La poesía sirve para hermanar pueblos y hermanar culturas”, ha destacado la coordinadora de la actividad en Badajoz y presidenta de la Asociación MIGAS, Antonia Cerrato.




Esta actividad, que llega a su décimo-octava edición, fue inaugurada en la Diputación de Badajoz el viernes a las 17 horas, con posterior visita al Museo de Bellas Artes de Badajoz (MUBA).



El sábado se realizó una ruta literaria que partirá desde la plaza de La Soledad, siguiendo por un recital en el Museo Luis de Morales y Museo Arqueológico. Al mediodía, nos desplazamos hasta Elvas, donde almorzamos y visitamos la ciudad en un tren que nos llevó hasta el castillo.

El domingo, día 18, el Museo Luis de Morales acogió el 8º Festival Internacional de Poesía y Arte ‘Grito de Mujer’; en el que 40 poetas recitamos poemas escritos en torno al lema de este año ‘Las madres como faro de esperanza’, en honor a la importante lucha de las mujeres en general y de las madres en concreto.
“Debemos respetar y amar a las mujeres. Todo hombre ha nacido de una mujer y debemos respetar a éstas como así nuestra madre nos enseñó” ha expresado el coordinador portugués, Joao de Paiva.

Día Mundial de la Poesía

¡Feliz día, poetas!  


Ninguna palabra pertenece a nadie.
Ellas dicen: te doy lo que tengo
y cada poeta crea su plan de fuga
para escapar de su propia cárcel,
única e irrepetible.


***


Frases que vuelan sin reparo,
detalles que reposan
los unos junto a los otros
desencadenando versos
que capturan el aliento.


***

a la hora fecunda

donde la penumbra nace
y llegan rodando las palabras,
perfecto en la belleza de un instante
surge el verso



© Annie Altamirano

De almas y palabras - Homenaje a Claribel Alegría


Ester bueno presenta un programa especial recordando la figura de Claribel Alegría con la participación de: María Ángeles Pérez López, Antonio Colinas, Annie Altamirano, Catalina García Herreros, Pablo Malmierca y Montserrat Villar.





lunes, marzo 05, 2018

Alejandra Pizarnik

Era de noche, aunque siempre lo es en la oscuridad del alma. No hacía demasiado frío, si bien el clima en Buenos Aires en septiembre puede llegar a ser severo. El día anterior había llovido y las calles aún conservaban la humedad de las gotas a destiempo. Alejandra Pizarnik (1936-1972) llevaba unas horas recostada sobre su cama, fumando un cigarrillo tras otro. De pronto, se levantó, se atusó el pelo, apelmazado por la modorra, apagó la última colilla en el cenicero de su mesilla y caminó, pausadamente, hacia su cuarto de trabajo en el departamento que tenía en Buenos Aires, en el edificio de Montevideo 980. Una vez allí, cogió una tiza y escribió unos versos en el pizarrón que presidía la estancia: «No quiero ir nada más que hasta el fondo». 

Fue el último rastro que la poeta dejó, y así lo encontraron apenas una semana después. En la madrugada del 25 de septiembre de 1972, Pizarnik ingirió una sobredosis letal de Seconal sódico y falleció.

Toda la poesía de Pizarnik gira alrededor de dos polos magnéticos: su infancia en Buenos Aires, la ciudad que la vio nacer y que escogió para morir, y su fascinación por la muerte.

Ella decía de su poesía en 1964: «Una escritura densa hasta lo intolerable, hasta la asfixia, pero hecha nada más que de vínculos sutiles que permiten la coexistencia inocente, sobre un mismo plano, del sujeto y el objeto, así como la supresión de las fronteras habituales que separan a yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos».



Hija del viento
Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.

Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.  


SALVACIÓN

Se fuga la isla
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta
Ahora
es el fuego sometido
Ahora
es la carne
la hoja
la piedra
perdidos en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilación
que purifica la caída de la noche
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.

viernes, marzo 02, 2018

Patti Smith


 “Si alguien me preguntara qué quisiera que estuviera escrito en mi tumba como epitafio, diría que simplemente diga 'trabajadora'. Porque todos los días trabajo en algo, el trabajo para mí es muy importante. Así que, llámame trabajadora, ¿OK?".



Esta es Patti Smith , escritora, poeta y cantante, ícono de la cultura norteamericana, conocida a través de los años como la "madrina del punk" o "la sacerdotisa del rock". Pero ninguna palabra parece suficiente para esta mujer que, a los 71 años, se muestra encantada de compartir sus experiencias con quien la quiera escuchar. "Cuando la gente se me acerca en la calle, no buscan un ícono ni algo por el estilo. Yo soy una amiga, con mucha experiencia, que ha vivido muchas cosas en esta vida y, por suerte, tengo la posibilidad de compartir todo eso con la gente".

Cuando se habla de Patti Smith, usualmente se piensa en ella como la influyente cantautora que definió el movimiento del punk rock de Nueva York a mediados de la década de los 70 con en lanzamiento de su primer álbum, Horses, una joya esencial que no debe faltar en la colección de nadie.


Con una historia que incluye a su cómplice de vida, el legendario artista y fotógrafo Robert Mapplethorpe, Patti se ha inspirado en poetas como Rainer Maria Rilke, Arthur Rimbaud, William Blake, Walt Whitman, Allen Ginsberg, Sylvia Plath, William Wordsworth, T.S. Eliot para deconstruir palabras y hacerlas caer de nuevo ante nuestros ojos como cascadas.
Su sensibilidad punk está más viva que nunca, y hoy celebramos su talento con una selección de algunos de sus mejores poemas.

El 4 de mayo del año 2012, Patti Smith visitó la casa de una de las mujeres que más ha influido en su vida: la artista mexicana Frida Kahlo, con motivo de la realización de un recital en ciudad de México. Además de hacer su conferencia de prensa desde La Casa Azul de Coyoacán, Patti interpretó un par de temas y dejó en el libro de invitados del museo un regalo muy especial: un poema dedicado a Frida.



Noguchi’s Butterflies, para Frida Kahlo

No puedo caminar
No puedo ver
Más allá de lo que está
Frente a mí
Me recuesto
Pero no lloro
Transportada en el espacio
Por las mariposas

Sobre mi cama
Otro cielo
Con las alas que enviaste
A mi vista
Todo el dolor se disuelve
En otra luz
Transportada a través
Del tiempo
Por la mariposa

Me llegó está cancioncita
Como un pequeño regalo mientras me paré
Junto a la cama de Frida
Se las regalo
Con mucho
Amor