'... las estrellas para quien las trabaja', Juan Carlos Mestre, poeta

viernes, abril 23, 2010

Desde el Microscopio

I. Caperucita Roja

Caperucita entró en la casa de su abuela. El lobo, que ya se había almorzado a la anciana, mostró los dientes y gruñó amenazador.
Ella cogió la pistola de dentro de su cestita y puso fin al cuento.

II. Banquete

Cerró los ojos y respiró profundamente pensando en el suculento banquete que le aguardaba. Sacó de los armarios la mantelería, la porcelana, la cubertería de plata, las copas de cristal. Encendió las velas y descorchó el vino para que escanciara. Apagó el fuego y agregó el toque de aceite. Allí estaba el secreto: el aceite aromatizado con hierbas finas debía agregarse exactamente tres minutos después de apagado el fuego. Llevó la cazuela de barro a la mesa y puso un concierto de Bach. Una vez comprobado que todo estaba listo, Hannibal Lecter se sentó a cenar.

III. Para Augusto Monterroso, con todo respeto.

Cuando el dinosaurio abrió los ojos, vió que estaba solo. Suspiró aliviado. Al fin un poco de paz.

IV.

‘Te amo’, dijo la mujer.
El hombre de cristal no pudo reprimir las lágrimas que tintineaban por sus mejillas para estrellarse en el suelo. Era tan grande su felicidad que su corazón empezó a resquebrajarse.
Los paramédicos no pudieron hacer nada por ella. Su cuerpo estaba atravesado por miles de agujas de cristal.
Por fin estarían juntos para siempre.

(VI)
Una vez cayó un rayo, pero como era muy bueno, no partió a nadie.

(VII)
Aviso clasificado
Se busca espíritu afín para gozar de las diferencias. Almas gemelas abstenerse so pena de muerte por aburrimiento.

(VIII)
San Valentín
Feliz día de los enamorados, Margarita, amor mío, aunque ahora te llames Manolo.

(IX) Toros
La suerte natural,
la suerte contraria,
y la mala suerte
que es la del toro

@Annie Altamirano
Publicados en la antología Taller de Escritura Casa de las Conchas 2009 - 2010 ,Salamanca 2010, Bubok Publishing S.L, varios autores

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